Abren carretera en Nanacamilpa tras dos días de bloqueo por productores de maíz
“Que cumplan los acuerdos y nos reciban el grano, pues estamos endeudados”, pide productor de Xaltocan
Tomás Baños
Durante dos días y sus noches, los hombres del campo permanecieron en el sitio bajo una carpa improvisada, exigiendo que se respete el precio de garantía de siete mil 200 pesos por tonelada y que se cumpla el volumen pactado.
Quejas de choferes y afectaciones económicas
Conductores de carga pesada manifestaron su inconformidad por las largas horas de espera y las pérdidas económicas generadas por el cierre.
Algunos señalaron que permanecieron varados hasta 48 horas, con mercancía perecedera y compromisos de entrega retrasados. La fila de transportistas alcanzó varios kilómetros de cada lado, hasta la entrada al municipio de Calpulalpan.
“Pedimos seguridad y diálogo, porque nosotros también salimos afectados; cada hora detenidos es dinero que se pierde”, expresó uno de los operadores consultados en el lugar.
Incertidumbre entre productores locales
Explicó que en el mercado libre la tonelada se cotiza entre cuatro mil 500 y cinco mil pesos, lo que representa una pérdida considerable frente al precio de garantía.
Rivera señaló que son alrededor de cinco mil productores de ejidos del norte, centro y poniente de Tlaxcala los que enfrentan esta situación. En su caso particular, debe liquidar un crédito agrícola el próximo siete de marzo.
“Tenemos compromisos financieros, el maíz está listo y no nos dan luz verde. Lo único que pedimos es que cumplan su palabra y nos compren nuestro maíz para poder seguir trabajando”, expresó.
Los campesinos reiteraron que su movimiento es legítimo y que no buscan confrontación, sino el cumplimiento de acuerdos previamente firmados.
Asimismo, solicitaron la intervención de la titular de la Secretaría de Impulso Agropecuario, Haidé Gisela Lucero Zepeda, para que funja como enlace ante instancias federales.
Mientras tanto, la circulación quedó restablecida en su totalidad la tarde-noche del domingo, aunque la inconformidad en el campo tlaxcalteca permanece latente.




























