Localmartes, 10 de junio de 2025
Celebró Diócesis de Tlaxcala memoria de la Virgen María en nacimiento de la Iglesia
La maternidad de la Virgen no culminó con Jesús, sino que se extendió a toda su Iglesia
Jesús Lima

En la celebración de lunes de Pentecostés, la Diócesis de Tlaxcala celebró la memoria de la santísima Virgen María, madre de la Iglesia, una verdad hermosa que les recuerda a los fieles que la maternidad de María no terminó con Jesús, sino que, por voluntad de él mismo, se extendió a todos y a la Iglesia entera.
En su momento, la Diócesis explicó que esta memoria a la Virgen fue instituida por el Papa Francisco en 2018, para celebrarse el lunes después de Pentecostés, un día muy significativo para la grey católica, pues significa el nacimiento de la Iglesia.
Asimismo, señaló que, aunque recientemente en el calendario litúrgico este título tiene raíces profundas, San Pablo VI proclamó a María como Madre de la Iglesia en 1964 y, desde entonces, ha sido venerada así por San Juan Pablo II y muchos santos y papas, como San Agustín y San León Magno.
Detalló que María, como en Pentecostés, acompaña a la Iglesia con su ternura de madre, intercediendo por todos y guiándolos hacia su hijo, pues durante la celebración de Pentecostés, que es cuando los apóstoles reunidos en Jerusalén después de la Ascensión de Jesús, fueron sorprendidos por el sonido de un viento impetuoso, vieron lenguas de fuego sobre ellos y eso marcó el nacimiento de la Iglesia y el inicio de su misión para predicar las buenas nuevas de Jesús a todo el mundo.
En su momento, el obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, señaló que los dones del espíritu como son sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor a Dios abonarán a que los fieles estén llenos de ellos para dar testimonio de Jesús, porque Pentecostés es misionero, no es para encerrarse en uno mismo, sino para salir a los horizontes, a las fronteras del mundo y anunciar la misericordia del padre manifestada en su hijo Jesucristo.
Finalmente, aseveró que esta es la fiesta de la Iglesia porque el Espíritu Santo es quien mueve los corazones para seguir a Jesús y hacer vida la palabra en todos los lugares del mundo, a través de tantos y tantos ministerios y servicios en las comunidades, que son inspiración del espíritu, el cual está desde el principio de la creación, el que impulsó los corazones de profetas y reyes para servir al pueblo de Dios y llevar adelante el proyecto del Padre.
El espíritu será el que los impulse a llevar adelante la misión que encomienda el señor, pues toda la historia de la salvación está impregnada de la acción del espíritu, y es el momento culminante de la historia de la salvación con Jesús, quien fue concebido por obra del Espíritu Santo y fue enviado a evangelizar a los pobres.