Con caldo de carpa, pescadores celebran a la Virgen de Guadalupe en Atlangatepec
Ofrecen el típico alimento de agua dulce a unas 300 invitados a la orilla del embalse
Ofrecen el típico alimento de agua dulce a unas 300 invitados a la orilla del embalse

Tomás Baños
Con dos cazuelas de caldo de carpa de las variedades barrigona y espejo, un grupo de pescadores recibió a familiares y clientes en la presa Atlangatepec para venerar a la Virgen de Guadalupe.
En un ambiente de fe, tradición, música y convivencia comunitaria, las familias festejaron a la Virgen de Guadalupe a la orilla del embalse, donde ofrecieron una misa de acción de gracias y compartieron alimentos con los visitantes.
Como parte de la celebración que tuvo lugar este viernes 19 de diciembre las mujeres prepararon 52 kilogramos de pescado en caldo con epazote, platillo tradicional obsequiado a quienes acudieron al lugar.
La comida fue elaborada con producto fresco extraído de la laguna, como una muestra de gratitud y hospitalidad hacia los turistas.

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Previo a la convivencia, los hombres de las redes de pesca encomendaron su trabajo y pidieron protección durante sus jornadas en la represa, además de agradecer por los beneficios que el recurso de agua dulce les ha brindado a lo largo de los años.
Evelia Lozada Martínez, hija de un pescador fundador, explicó que este festejo representa un esfuerzo colectivo y una tradición que se ha consolidado con el paso de los años.
Los pescadores hacen un esfuerzo para obsequiar el caldo de carpa a la gente, porque es un regalo. Celebramos el aniversario de la aparición de la Virgen de Guadalupe ocurrido en diciembre de 1531 en el cerro del Tepeyac en la Ciudad de México, con Las Mañanitas, y a los ocho días hacemos la misa. Es lo típico de Atlangatepec y es lo que ofrecemos a quienes nos visitanEvelia Lozada Martínez
Dijo que esta celebración se realiza por cuarto año, después de la pandemia viral como una forma de honrar a los pescadores que han partido de este plano terrenal.

“Es en memoria de los que ya no están. Mi padre, que ya falleció, fue uno de los fundadores de este grupo. También compañeros como Alfredo y mi cuñado Antonio dedicaron su vida a esta actividad de riesgos en el agua. Este día es significativo porque reúne a las familias y nos permite agradecer a Dios que siempre nos cuida aguas adentro”, añadió.
Pese a que actualmente no hay disponibilidad regular del recurso pesquero debido a las bajas temperaturas, durante una semana 15 pescadores realizaron la extracción necesaria del embalse para reunir la carne utilizada para el festejo, sin afectar la actividad cotidiana.

La celebración reafirma la identidad de los pescadores de San José, quienes mantienen viva una tradición que mezcla fe, trabajo y comunidad, en el principal cuerpo de agua de Tlaxcala.