Construyen en Tlaxco tres plantas tratadoras; la inversión federal es de 300 millones de pesos
El gobierno federal busca revertir la contaminación que se ha presentado desde hace décadas por descargas sin tratamiento
El gobierno federal busca revertir la contaminación que se ha presentado desde hace décadas por descargas sin tratamiento

Jesús Zempoalteca
La recuperación ambiental del norte de Tlaxcala comenzó a materializarse con la construcción de tres plantas de tratamiento de aguas residuales en Tlaxco y sus comunidades de Tecomalucan y Acopinalco del Peñón, cuya primera inversión es de 300 millones de pesos en obras y acciones que forman parte del plan federal de saneamiento del río Atoyac.
El 29 de diciembre del año pasado, en el municipio de Panotla, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo anunció que en este 2025, implementarían 14 proyectos para el saneamiento de los ríos Zahuapan – Atoyac, y en una primera etapa, entregaría una inversión de 500 millones de pesos, los cuales ya se están dispersando.
De hecho, el director local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Pedro Misael Albornoz Góngora, aseveró que esos proyectos marcaron el inicio del programa nacional de rescate de los afluentes Atoyac, Lerma-Santiago y Tula.

“Con estas plantas vamos a evitar que lleguen aguas contaminadas al Atoyac y, a su vez, a las lagunas de Atlangatepec y Acuitlapilco, ya que es una demanda histórica de la población y un compromiso ambiental que ya comenzó a concretarse”, declaró.
De igual forma, precisó que la Conagua desarrolla un diagnóstico integral de la cuenca del Alto Atoyac, con el objetivo de determinar las necesidades específicas de saneamiento y tratamiento en otros municipios.
Ese estudio, dijo, forma parte de un programa a mediano plazo que prevé la construcción de al menos diez plantas más, distribuidas estratégicamente en distintas regiones del estado.
“Vamos a iniciar desde la parte alta, en Tlaxco y seguiremos hacia municipios como Tecopilco, Muñoz de Domingo Arenas, Chiautempan, Yauhquemehcan y Tlaxcala, pues la meta es cubrir progresivamente toda la cuenca”, explicó.

El municipio de Tlaxco, donde nace el río Zahuapan, fue elegido por el gobierno federal como punto de partida de la estrategia nacional y ahí, la empresa Miranda Arana Velasco construye la nueva planta de tratamiento que sustituirá a una anterior que dejó de operar hace más de una década.
El superintendente de supervisión, Edgar Daniel Vázquez Peña, explicó que la obra incluirá un sistema de pretratamiento, un reactor de flujo ascendente, un reactor secuencial y un módulo de desinfección para tratar 40 litros por segundo, de los cuales, tres a seis por segundo los dirigirán a humedales adyacentes y 24 litros -también por segundo- a la línea morada para uso agrícola.
El proyecto prevé la reutilización del agua tratada para riego agrícola en beneficio de 75 ejidatarios que cultivan cebada, trigo y maíz en 150 hectáreas, amén de que instalarán un sistema fotovoltaico para reducir el costo de bombeo y asegurar el funcionamiento sustentable del sistema.
La línea morada que transportará el agua tratada a las parcelas contará con 10 kilómetros de tubería e hidrantes para uso de los productores, pues buscan usar de manera responsable el agua que recuperarán.
Estableció que las obras iniciaron en septiembre y actualmente se encuentran en la etapa de cimentación, pero prevén concluirlas en junio de 2026, mientras que la línea morada estará lista en marzo o abril del mismo año.
El residente de obra de la empresa constructora, Jorge Sánchez Arroyo, detalló que reforzaron el terreno una vez que encontraron humedad en el subsuelo, por lo que procedieron a mejorarlo en tres metros de profundidad, con capas compactadas de balastro y piedra, lo cual garantizará su estabilidad y durabilidad en al menos 30 años.
Además, adelantó que la infraestructura integrará un espacio recreativo con áreas verdes, canchas y senderos, que le permitirá a la población conocer de cerca el proceso de tratamiento del agua y cambie la percepción de que una planta de tratamiento siempre genera malos olores.
Por su lado, Juan Manuel Barragán Salgado, residente de obra de VMGC, informó que la planta será operada por el Gobierno del Estado a través de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS), bajo un esquema similar al aplicado en Tlaxcala y Totolac.
“El municipio aportará una parte del pago, pero el subsidio principal será estatal y después de la conclusión, se tendrá una operación transitoria de tres meses antes de entregarla oficialmente al CEAS”, explicó.
El encargado de Agua potable, Drenaje y Saneamiento de la Dirección local de la Conagua, Omar Flores Espinosa, explicó que el proyecto incluye la creación de un humedal demostrativo, donde el tratamiento será mediante plantas acuáticas como tule y carrizo, adaptadas al clima de Tlaxco.
“Es un método natural y económico que aprovecha la capacidad de las plantas para limpiar el agua, al tiempo de que servirá como un espacio educativo y paisajístico dentro del parque recreativo”, comentó.
Flores Espinosa precisó que este modelo de humedales únicamente es viable en zonas rurales con baja densidad poblacional, pero su integración busca “que la población conozca cómo la naturaleza también puede contribuir al saneamiento”.
La alcaldesa de Tlaxco, Diana Torrejón Rodríguez, calificó las acciones emprendidas como el finiquito de un compromiso esperado por la población ante una deuda histórica, pero que ya empieza a saldarse.
Explicó que adicionalmente su administración destinará 12 millones de pesos del Fondo de Infraestructura Social Municipal para construir colectores que encaucen las descargas domiciliarias hacia la nueva planta.
“No hablamos únicamente del cauce principal del Zahuapan, sino de todos los ramales y comunidades que confluyen aquí, pues aquí nace el río de Tlaxcala y era indispensable atender el saneamiento de sus aguas”, precisó.
De igual manera detalló que Tlaxco cuenta con 11 plantas de tratamiento, de las cuales ninguna estaba en funcionamiento al inicio de su administración, pero el próximo año pretende habilitar las ubicadas en Xaloztoc, La Herradura, El Rosario y Casablanca, con el fin de evitar descargas directas a barrancas y ríos.
Anunció la integración de proyectos paralelos en colaboración con el gobierno federal enfocados en la delimitación de cauces, reforestación y control de erosión de suelos, además de las pláticas con los productores queseros para que sus descargas lleguen tratadas, sin dañar las tuberías ni el entorno.
Los trabajos previos a la temporada de lluvias en la zona aledaña a Casa de Artesanías y el Congreso del Estado fueron gestionados por el alcalde Alfonso Sánchez García