Localviernes, 23 de mayo de 2025
Cumple tres décadas el conflicto territorial entre Tlaltelulco y Chiautempan
Vecinos de Santa Cruz Tetela pidieron la intervención directa de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum
Jesús Zempoalteca

Vecinos de Santa Cruz Tetela enviaron una carta a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para solicitar su intervención en el conflicto por límites territoriales entre Tlaltelulco y Chiautempan, pues la problemática cumple en este 2025 tres décadas sin tener una solución.
Cansados de promesas, omisiones y reuniones sin resultados, decidieron apelar a la máxima autoridad del país y, a través de una carta enviada, le pidieron su intervención directa en el conflicto, pues desde la municipalización de Tlaltelulco, en 1995, ha existido tensión entre pobladores de ambas demarcaciones.
En el escrito alegaron que existe incertidumbre jurídica y disputas sobre la administración de servicios públicos, cobro de impuestos y representatividad, a pesar de que administraciones municipales han pasado y ninguna ha logrado una resolución definitiva.
En la carta, firmada por el presidente auxiliar de Santa Cruz Tetela y por la Comisión Organizadora en Defensa del Territorio de Tlaltelulco, pidieron que la intervención federal no quede en una reunión simbólica, sino que garantice resultados concretos.
Los firmantes Enrique Paredes Vázquez, José Luis Rangel Flores, entre otros, advirtieron que Tlaltelulco cuenta con mapas, títulos de propiedad, cartografías, escrituras, registros religiosos, documentos escolares, moneras, testimonios orales y credenciales de adultos mayores como evidencias que acreditan su derecho sobre la zona, pero nada de eso les han hecho valido en el congreso local.
Además, señalaron que el asentamiento de Chiautempan en esa franja territorial es una especie de “isla”, lo que va contra los principios de continuidad geográfica que establece una jurisprudencia que citaron en el escrito que enviaron a Palacio Nacional.
Pese a la firmeza del reclamo, subrayaron que han mantenido una postura pacífica a lo largo de los años, aunque advirtieron que el hartazgo puede detonar reacciones no deseadas. “Por una u otra razón, se puede salir todo de control a pesar de que hemos llamado a la civilidad y al respeto mutuo como única vía posible”.
Los vecinos afirmaron que el conflicto afecta al territorio, los accesos a servicios, programas y derechos básicos, además de que la falta de una resolución genera ambigüedad administrativa, lo que perjudica a cientos de personas que no saben con certeza a qué municipio pertenecen ni ante quién deben hacer valer sus derechos.
Comentaron que tienen la esperanza de que la mandataria federal rompa la inercia que ha mantenido el Congreso del Estado para dejar el conflicto en el olvido institucional durante casi 30 años, pues desde hace años las administraciones municipales no han querido resolver de fondo el tema y sigue igual.