[VIDEO] Dan último adiós a muralista de Zacatelco, su obra queda para siempre
Lloran repentina muerte del artista reconocido internacionalmente
Francisco Hernández
Familiares y amigos despidieron al muralista Israel Guerra Romero, en su natal Zacatelco. A temprana hora de este domingo oficiaron una misa de cuerpo presente en la parroquia y partieron al panteón municipal para sepultarlo.
En medio de lágrimas y palabras de cariño en su recuerdo, sus hermanos reconocieron el legado y la forma singular de cómo vio la vida para trascender, a nivel nacional e internacional, por medio de la pintura.
“Israel, te vas físicamente, pero se queda tu obra”, pronunció uno de sus primos, quien destacó el talento del artista, que a sus 17 años de edad partió de su municipio en pos de desarrollarse en el arte.
Nora Elena Hernández de la Peña, su segunda madre quien lo recibió en Querétaro para formar parte de su familia, al dirigir palabras frente al féretro señaló que Israel deja un gran legado no sólo a su familia y amigos sino al mundo.
La hermana mayor del muralista comentó que sus obras de los toritos son creaciones, porque plasmó la tradición de Zacatelco, la de los Chivarrudos.
Sostuvo que hace siete días habló con Israel y la vida cambia en un instante, en un segundo, “al final volveremos a la tierra y no seremos nada”. Dio gracias por las veces que la levantó cuando se sentía muy abajo:
Comentó que mucha gente del mundo le llamó para darle el pésame, “de todas esas llamadas no podía creer la magnitud de su obra”.
Su muerte conmovió al medio del muralismo dentro y fuera del país; en estos días de duelo afloraron expresiones de admiración y respeto hacia un ser humano que su familia lo vio como nómada, libre, transparente, así como un colibrí.
Sus restos arribaron a Zacatelco la noche del pasado viernes y fueron velados en su casa, a pocos metros del panteón municipal donde fue sepultado este domingo.
Con mariachis fue recibido en El Caballito del centro del municipio y de ahí familiares y amigos muralistas se trasladaron a la privada Exquitla donde rezaron un rosario, para iniciar el duelo por su inesperada muerte.

























