Localmiércoles, 29 de octubre de 2025
Deja ministerio de Moreno Barrón la memoria de un hombre consagrado a Dios: Obispo
Sacerdotes, religiosos y feligreses elevaron una oración por el eterno descanso del ex obispo de Tlaxcala
Jesús Lima
Sacerdotes, religiosos y feligreses elevaron una oración por el eterno descanso del ex obispo de Tlaxcala
Jesús Lima

Tras su muerte, el ministerio de Francisco Moreno Barrón deja la memoria de un hombre consagrado a Dios que siempre priorizó a su Diócesis, estuvo al servicio de la Iglesia, del mundo cristiano y la oración que, aunque exigente consigo mismo y con sus sacerdotes, siempre fue ejemplar en su vida personal y en su disponibilidad para escuchar, confortar y orientar, resaltó el obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino.
Durante la homilía por el eterno descanso de Moreno Barrón, quien falleció el pasado domingo 26 de octubre víctima del cáncer que padecía, Salcedo Aquino refirió que monseñor fue llamado a la casa del Padre, su pascua, después de un viacrucis de dolor y enfermedad, noticia que los consternó y su partida los mueve a agradecer las bendiciones que el Padre concedió a esta Diócesis a través de su ministerio, de ahí que en el pueblo quedó grabada su llegada a estas tierras.
Ante sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas que se dieron cita en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción para elevar una plegaria por el descanso eterno de Moreno Barrón, agradeció que su ministerio coincidiera con el llamado de los Obispos latinoamericanos a impulsar la misión permanente para hacer frente al secularismo.

En este sentido, reconoció la motivación que dio a todos los bautizados para ser verdaderos discípulos misioneros de Jesucristo, así como su incansable labor como evangelizador con el Plan Diocesano de Pastoral y en las Visitas Pastorales, además de ser un impulsor de las vocaciones; celoso pastor de la formación inicial de sus seminaristas; visionario de la educación con la creación del Instituto Padre Juan Díaz; animador de la formación permanente de sus sacerdotes, cercano a la vida religiosa y refundador del Instituto Teológico Bíblico Pastoral para laicos.
Aunado a lo anterior, aseveró que en vida fue un amante de la liturgia digna y creador del Instituto Diocesano de Música Sacra; promotor entusiasta de la causa de canonización de los Niños Mártires tlaxcaltecas; gran defensor de los derechos humanos; “buen samaritano” de los migrantes, los presos y los enfermos; promotor de la responsabilidad ciudadana y, pastor santo y sabio, como reza la oración por las vocaciones.
Manifestó que “en los últimos años de su vida luchó contra la enfermedad, abandonándose siempre a la voluntad de Dios porque tenía muchas ganas de vivir y ahora vive para siempre”, por lo que ahora recibirá el abrazo de la Misericordia de Padre Dios, de ahí que solicitó a los clérigos pedir por su eterno descanso y celebrar tres misas, y a las comunidades, ofrezcan la misa en su nombre, además de quea Nuestra Señora de Ocotlán, san Miguel Arcángel y los santos mártires Cristóbal, Antonio y Juan, a quienes tanto amó, intercedan por él y lo acompañen en su peregrinación hacia la casa del Padre.

En un ambiente de alegría y ante el cuadro con la imagen del ex obispo, algunos de los sacerdotes que participaron de la homilía compartieron anécdotas al colaborar con él y que dejaron huella en sus vidas sacerdotales, pues lo recordaran como un hombre preparado que no se achicaba ante nadie.
Compartieron que fue un profeta adelantado a su tiempo porque decía las cosas como eran, aunque incomodaran, y no lo que la gente quería escuchar, pues hablaba para agradar a Dios y siempre exigió respeto a las celebraciones para que la liturgia fuera celebrada dignamente.
Finalmente, recordaron que en su momento convocó a la sociedad a una marcha contra el aborto que reunió a más de 30 mil personas y, quizá lo más importante, fue un precursor incansable de la canonización de los Niños Mártires, entre otros logros más que alcanzó y de los cuales siempre hizo parte a los presbíteros.
Si el grano de trigo no cae a la tierra y muere, no dará frutos, por eso la entrega de Francisco será para dar ese frutoJulio César Salcedo Aquino, Obispo de Tlaxcala