Localjueves, 20 de febrero de 2025
El champiñón del bosque, un tesoro en peligro en los bosques de Tlaxcala
Se trata de un hongo endémico que enfrenta amenazas ambientales
Mónica Vargas

En los frondosos bosques que rodean la Malinche, el champiñón del bosque (Agaricus augustus) crece en la hojarasca y aporta equilibrio al ecosistema. Este hongo, poco conocido pero de gran importancia ecológica, se encuentra en peligro de extinción debido a la degradación de su hábitat y la recolección descontrolada.
Actualmente está clasificado con “Amenazado (A)”, la cual indica que podrían llegar a encontrarse en peligro de desaparecer a corto o mediano plazo, en la Norma Oficial Mexicana 059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Este hongo se distribuye en el centro del país, con presencia confirmada en Tlaxcala, Puebla, Estado de México y Jalisco. En el territorio tlaxcalteca, se ha registrado principalmente en los municipios de Ixtenco, Panotla y Chiautempan, donde encuentra las condiciones ideales para su desarrollo que incluye bosques templados con alta humedad y abundante materia orgánica en descomposición.
El Agaricus augustus es un hongo de gran tamaño, capaz de alcanzar hasta 22 centímetros de diámetro. Su sombrero es convexo cuando es joven y se aplana al madurar, mientras que su característico olor a nuez, almendra o anís lo distingue de otras especies.
El champiñón del bosque cumple un papel crucial en el equilibrio del ecosistema. Su función como descomponedor permite el reciclado de nutrientes, favorece la fertilidad del suelo y beneficia el crecimiento de árboles y otras plantas. Además, forma parte de la dieta de diversas especies de fauna silvestre, así como de los seres humanos.
A pesar de su relevancia ecológica, el hongo mazayel enfrenta serios riesgos que amenazan su supervivencia. Entre las principales amenazas se encuentran la deforestación y explotación forestal, el cambio de uso de suelo y el cambio climático, que altera los patrones de lluvia y temperatura idóneas en su desarrollo.
El reconocimiento del Agaricus augustus como una especie amenazada es un llamado de atención para la conservación de los bosques donde habita. Para garantizar su permanencia en Tlaxcala, es fundamental evitar la recolección excesiva, proteger los bosques de coníferas al evitar su deforestación y degradación, así como monitorear sus avistamientos, puesto que su desaparición afectaría la calidad de los suelos y la estabilidad de los ecosistemas.
Conocerlo y conservarlo es responsabilidad de todos. La protección de esta especie es un paso clave para preservar la riqueza natural del estado, de acuerdo con la Semarnat.