El último amanecer en Tonsil: don Vicente dice adiós al tiradero después de 44 años de reciclar basura
Tiene 64 años de edad y de la pepena sacó a su familia adelante
Tomás Baños
Desde ahí contempló lo que durante 44 años fue su lugar de trabajo, su sustento y también su hogar simbólico.
“Tenía sólo 19 años cuando empecé —recuerda con voz temblorosa—. En ese tiempo valía más el vidrio y el cartón. No había plásticos. Nos alcanzaba para comer y poco más. Pero contribuíamos con el ambiente, no estaba casado”.
Y mientras dialoga con el representante de este Diario, el sol levanta las primeras luces del día y despierta a miles de garzas que sobrevuelan el tiradero. Sus alas blancas dibujan un contraste casi poético sobre las montañas de basura
Cuando el reloj marca las 8:45 horas, Vicente, Carlos y Manuel descienden en una camioneta de color azul. A lo lejos, los perros los despiden como fieles compañeros de tantos años.
Don Vicente levanta la vista al cielo, agradecido por lo que pudo dar y triste por lo que se acaba. “Ojalá hubiera una indemnización —susurra—. Cuarenta y cuatro años no se tiran así nada más.”




























