MÉXICO CORRE RIESGO DE PERDER REGISTRO DE PAÍS LIBRE DE SARAMPIÓN
Por otro lado, señaló que existe la posibilidad de que México pierda el registro de país libre de sarampión, tal y como sucedió con Canadá, que ya lo perdió, así como Estados Unidos de América.
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José Luis Díaz Ortega, investigador, experto a nivel internacional y quien consolida el programa de vacunación en el país, lamentó la existencia de los “antivacunas”. Cortesía / Universidad Autónoma de Tlaxcala
A propósito del escenario de México por el brote de sarampión, el investigador José Luis Díaz Ortega lamentó que existan grupos antivacunas que promueven ideas falsas del biológico, el cual no es peligroso, sino que deja una inmunidad para proteger al organismo no solo de esa enfermedad, sino de otras tantas, aseguró el experto a nivel internacional y quien consolida el programa de vacunación en el país.
En entrevista posterior a la disertación de una conferencia magistral a estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx), el médico de profesión explicó que las vacunas dotan de la capacidad de protección para quienes pueden estar en contacto con el virus del sarampión, que es muy común y puede transmitirse por contacto con aerosoles que salen por la boca o al estornudar, y si está en contacto con otro individuo que no está vacunado, se infectará.
En este sentido, sostuvo que la vacunación “es la gran cosa”, es algo que vale mucho en términos biológicos y médicos porque previene la enfermedad, pero los grupos antivacunas realmente hacen un daño muy grande al país y a la población, porque muchos individuos pueden creer que la vacuna hace daño y eso es muy negativo.
Precisó que la vacuna puede presentar únicamente una molestia transitoria, como es fiebre, alguna molestia menor o, en algunos casos, a los niños inoculados les aparecen ronchas que se quitan en unos días, pero sin ser algo grave, pero con ello quedan protegidos de esa enfermedad que, en algunos casos, puede ser muy grave y mortal.
Los grupos antivacunas hacen mucho daño, pero ojalá que su opinión, que es respetable, no se difunda entre las demás personas, pues no la compartimos y pensamos que hacen un gran daño, por eso exhortamos a la población que acuda a vacunarseInvestigador José Luis Díaz Ortega
Por otro lado, explicó que el primer caso de sarampión que se presentó en México el año pasado fue en la comunidad menonita de Chihuahua, donde un adulto que acudió por motivos diversos a Texas regresó infectado por el virus que circulaba en Estados Unidos de América, el cual es de origen canadiense, que fue lo que desencadenó el brote que actualmente existe en el país.
“Al principio se trató de dos brotes, porque uno fue por un virus procedente de Asia, pues en Oaxaca una niña de nueve años resultó infectada, pero ese brote terminó muy rápido… se autolimitó, pero el otro brote es el que nos ha tardado mucho, pero ahorita realmente está, creo yo, en vías de ser controlado”, explicó.
En este sentido, aseveró que cuando es exitosa la vacunación es permanente la inmunidad, pues tiene una efectividad del 95%, de modo que los adultos mayores de 50 años no tienen por qué vacunarse nuevamente, porque ya recibieron la dosis en su niñez, de ahí que ahora la prioridad son los niños de seis a 11 meses de edad, quienes deben recibir una dosis cero, la dosis uno a los 12 meses y la dosis dos a los 18 o cualquier edad hasta los 12 años.
“Las niñas y niños que tengan las dos dosis aplicadas no tienen por qué ser otra vez vacunados, esto es importante porque la vacunación es necesaria, pero debe aplicarse a quien la necesita, aunque si se aplica a alguien que ya tiene una dosis no le provocará ninguna reacción, pues la vacuna es muy noble”, resaltó.
De esta forma, aceptó que el sarampión puede ser muy grave en los niños más pequeños, por eso es que vacunan a los de seis a 11 meses y aún a los de uno a cuatro años, pues son quienes tienen más riesgo de lesión, desarrollar una enfermedad grave o incluso de fallecer, de ahí que exhortó a los padres de familia a que no dejen de llevar a sus hijos a vacunar, y si no recuerdan si ya están vacunados, el personal médico puede revisar los registros.
Sin embargo, puntualizó que aún perdiéndolo sería provisional, pues al eliminar los casos requerirá que pase algún tiempo para que la Organización Mundial de la Salud nuevamente reconozca a México como país libre de sarampión, aunque hasta el momento no le ha quitado el registro.
“Lo importante es que nadie tenga el sarampión y que nadie muera de sarampión. Quiero comentar esto porque si tuviéramos muchísimas personas que no tienen anticuerpos que nos protegen contra esta enfermedad, pues no habría nueve mil casos, sino que estaríamos hablando de cientos de miles, tal vez más de un millón, de modo que no, no es que yo aplauda que haya pocos casos, pero no existe comparación a que si no hubiera vacuna”, finalizó.