Localsábado, 10 de mayo de 2025
La salud mental materna es un derecho humano, sostiene legisladora Sandra Aguilar
Es importante visibilizar los trastornos emocionales durante el embarazo, parto y posparto
Diana Zempoalteca

La diputada del partido Revolucionario Institucional (PRI), Sandra Aguilar Vega, se pronunció por fortalecer la normativa local para garantizar la salud mental materna, al sostener que no es un lujo sino un derecho humano por el que los legisladores deben pugnar. Recalcó que desde hace nueve años el primer miércoles de mayo se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental Materna, fecha que destacó pues fue enfática en que se deben visibilizar los trastornos emocionales que pueden surgir durante el embarazo, el parto y posparto.
Desde la máxima tribuna del Poder Legislativo, Aguilar Vega sostuvo que son etapas profundamente transformadoras, pero también de vulnerabilidad para las mujeres, que muchas veces viven en silencio y con culpa. Informó que datos de la Organización Mundial de la Salud establecen que una de cada cinco mujeres experimenta algún trastorno mental en esta etapa, pero menos del 10 % recibe atención adecuada.
Puntualizó que, en México, se estima que entre el 9 % y el 14 % de las mujeres embarazadas presentan síntomas depresivos. En el posparto, la cifra puede alcanzar el 24.6 %, según el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz. Esta situación, dijo, puede atraer consecuencias graves que afectan la salud física y emocional de la madre, debilitan el vínculo con el bebé, alteran la dinámica familiar y pueden marcar el desarrollo emocional de la infancia.
Ser madre no siempre es sinónimo de plenitud. También puede ser miedo, ansiedad, angustia o agotamiento y eso no te hace menos madreSandra Aguilar Vega, diputada del partido Revolucionario Institucional
La congresista recalcó que desde que asumió la responsabilidad legislativa, ha puesto la salud mental en el centro de la agenda pública, como parte de estas acciones puso en marcha la campaña: “Primero tu mente”. Como parte de estas acciones refirió que presentó las reformas a la Ley de Salud Mental y del Comportamiento Adictivo del Estado de Tlaxcala, y ha insistido en que “no hay salud sin salud mental”.
Fue clara que muchas de estas carencias son resultado de temas culturales, debido a que han sido educados que ser madre debe ser una prioridad incluso cuando están al límite, por ello, deben de trabajar como si no tuvieran hijos, y criar como si no tuvieran trabajo, al establecer que “una buena madre no llora ni se rinde”.
Por eso levantó la voz y estableció que sentirse agotada no es un fracaso, pedir ayuda no es debilidad y es valentía. Por lo tanto, comentó que como legisladora su compromiso es firme y congruente para que se garantice el acceso universal a servicios de salud mental perinatal, con personal capacitado, campañas informativas y redes de apoyo comunitario.