Laguna de Acuitlapilco se recupera tras años de sequía
Gracias a las lluvias, el único cuerpo natural de agua en Tlaxcala luce nuevamente vivo, con aves sobrevolando, vida acuática y pastoreo en sus alrededores, aunque persiste el reto de la contaminación
Tomás Baños
El embalse ha sido históricamente un referente cultural y turístico para la región; generaciones enteras de familias tlaxcaltecas la visitaban como lugar de descanso y convivencia.
HABLAN LOS VISITANTES DESDE LA RIVERA
Durante el recorrido, un visitante proveniente de la capital tlaxcalteca, que acudió con su familia a pasar el fin de semana, compartió su experiencia.
UN EMBALSE ENTRE REFLEJOS Y TORMENTAS
Hoy el panorama es distinto. Durante el día en el espejo lagunar se refleja un cielo azul, surcado por aves que revolotean sobre el agua. Por las tardes se llena de nubes grisáceas.
El lente capta cómo la lámina líquida se abre paso hasta los bordes enlodados, testigos de la batalla que la naturaleza y la comunidad han librado para devolverle vida al sitio. De testigo, la silueta de la Malinche.
Cada ola leve contra la orilla recuerda que este cuerpo de agua no es solo un accidente hidrológico, sino parte de la memoria colectiva de Tlaxcala: lugar de paseos familiares y de tradiciones que generaciones enteras han compartido.




























