¿Lo sabías? Pioquinto Tlilayatzi, un caudillo revolucionario de Contla que pocos conocen
Hoy, aniversario luctuoso del sucesor de Juan Cuamatzi; el originario de Contla ideó el cañón “Niño” que asombró a los enemigos
Armando Pedroza / Colaboración especial
Hoy, 28 de octubre de 2024, se celebra el aniversario luctuoso de quien colaboró en la derrota del gobierno porfirista, que después detonó en las elecciones democráticas en el país para elegir al representante supremo de los mexicanos.
PIOQUINTO ARTESANO
Pioquinto Tlilayatzi, quien nació un cinco de mayo de 1878, fue hijo de José Ma. Tlilayatzin y de Micaela Tetlalmatzin, ambos artesanos textiles de lana, quienes heredaron a sus descendientes esa riqueza cultural.
De esta manera, junto a su gemela Crecenciana Vicenta, Pioquinto apoyó a sus padres desde muy pequeño en el taller familiar, hasta que se sumó a las filas revolucionarias al mando de Juan Cuamatzi.
En ese entonces, por título expedido por Francisco I. Madero, fue nombrado jefe de armas y miembro de los hijos libres de Chiautempan, partido antirreeleccionista.
UNA TESIS HISTÓRICA
Empero, ya no pudo completar lo que sería el primer libro histórico sobre Pioquinto Tlilayatzi, pues murió por complicaciones de salud en el año de 2004.
Actualmente, ese valioso documento está en poder de su madre y hermanos, quienes buscan seguir con el proyecto que dejó casi concluido Claudia Armas.
Asimismo, indica que el primero de julio de 1911 la junta revolucionaria “Pro Patria” lo nombró comandante del ejército denominado “Libertador Fieles a Cuamatzi", cuyo nombramiento se dio en la ciudad de Puebla de Zaragoza.
EL CAÑÓN “NIÑO”
Por su amplia visión estratégica, a Pioquinto Tlilayatzi se le ocurre fabricar un arma que ayudara a hacer frente a los soldados del gobierno, así nace la idea de fundir un cañón que fue nombrado “Niño”.
El material que utilizaron fueron las campanas de los ranchos de Guadalupe, San Diego Axoxohuilco, La Trinidad, Santa Elena y dos tubos metálicos de la fábrica de San Manuel.
Aunque no se conoce el destino de ese cañón, se dice que está en San Juan de Ulúa, en el estado de Veracruz.
HERIDA A TRAICIÓN
Narra la historia verbal que, al cabalgar de regreso a tierras tlaxcaltecas, por rumbo de Calpulalpan, fue herido en una pierna por un integrante de su propio grupo de revolucionarios.
Aunque en realidad no se sabe si fue a traición o se le “escapó” un tiro al sujeto que cabalgaba detrás de él, pero le provocó la muerte a Pioquinto por hemorragia, un 28 de octubre de 1914.
Sus restos mortuorios fueron trasladados desde Calpulalpan para ser velados en su casa ubicada en lo que hoy es la Sección Segunda, donde habitó con su esposa Juliana Xelhuatzi, actualmente una tienda de conveniencia.
El coronel tuvo tres hijas, aunque Luisa y Vicenta murieron de niñas, mientras que la única sobreviviente, María Antonia Juliana, sí tuvo descendientes.
CONSANGUÍNEOS SIGUEN TRADICIÓN ARTESANAL
Las narraciones de la historia de su familiar han pasado de generación en generación para que su legado permanezca no sólo en el núcleo cercano, sino se reconozca en todo Tlaxcala y México, por ser parte fundamental de la historia del país.
Uno de los bisnietos de Pioquinto Tlilayatzi es Marino Armas Nieves, reconocido maestro artesano del municipio de Contla de Juan Cuamatzi.



































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