Peregrinos de Acuitlapilco dejan todo para mostrarle su fe y amor a la “Morenita del Tepeyac”
Entre el frío madrugador, oraciones y esperanza, ciclistas partieron rumbo a la Basílica de Guadalupe
Moisés Morales
Desde las 3:00 horas y con el frío madrugador golpeando sus rostros, peregrinos participaron en un rosario y degustaron café con pan en la vivienda de Erika Carrillo Guzmán, voluntaria de la celebración de este 2025.
La caravana comenzó a abrirse paso entre automovilistas en una ruta que exige precaución y compañerismo. La seguridad, refirió la organización, se refuerza con el acompañamiento de una patrulla.
Destacó que esta travesía se ha convertido en un evento abierto para cualquier persona que desee unirse, sin importar su origen o condición. “Van niños desde tres años y adultos de más de 60. Cada quien con su propia devoción”.
Hernández Cuapio explicó que la organización implica trabajo durante todo varios meses para invitar a los participantes, coordinar el transporte, preparar los alimentos y mantener el orden de la caravana.
Actualmente son ocho personas quienes integran el comité responsable de que todo marche conforme a lo previsto. “No soy yo solo. Somos un equipo y todos aportamos para que salga bien”, subrayó.
El clima frío, propio de diciembre, no desanima a los participantes; por el contrario, se convierte en un acompañante más del viaje.
“El frío no se siente en cada pedaleo rumbo a la Basílica”, comentó otro de los organizadores que se mostró ansioso por comenzar el viaje.
La fe también moviliza a quienes realizan el recorrido por primera vez, como Mario Antonio Juárez, peregrino que este año pedalea junto a su familia.





























