Tequexquitla: donde el frío cala, pero la vida no se detiene
El pasado jueves, el municipio amaneció con temperaturas de hasta menos cuatro grados Celsius, una de las más bajas registradas en la entidad durante la actual temporada invernal
“Las cobijas ya no calientan y todavía falta enero”, comenta la mujer que se cubre con una bufanda blanca. Luego camina hacia su trabajo como costurera.
En el Encuentro Tlaxcalteca realizado en Muñoz de Domingo Arenas, la gobernadora del estado afirmó que su administración responde a las necesidades de las y los tlaxcaltecas con una inversión de nueve mil millones de pesos en infraestructura y bienestar social en los 60 municipios
La entrega de los documentos fue efectuada en dos ceremonias, hecho que permite reafirmar el papel de la Autónoma de Tlaxcala en el desarrollo de la entidad
La gobernadora Lorena Cuéllar aseveró que el objetivo del proyecto de la denominada Ciudad de la Juventud es para ofrecer condiciones dignas de esparcimiento
En el foro “Registros Civiles y el Derecho a la Identidad” se propuso la creación de una Comisión Interinstitucional de Asuntos Migratorios que podría ser encabezada por Tlaxcala por sus resultados y acciones pioneras en la materia
Imagen área de Tequexquitla cuya población alcanza los 22 mil habitantes. Gibran Espinoza / El Sol de Tlaxcala
A las 06:45 horas el día comienza a amanecer en El Carmen Tequexquitla. El cielo presenta un color azul pálido, sin nubes y pronostica que no habrá lluvias y que el frío seguirá siendo protagonista. Desde el primer día del año no ha caído una sola precipitación y el aire helado penetra la ropa de las personas: lacera las manos, quema el rostro, obliga a caminar con prisa.
Tequexquitla despierta con temperaturas que no perdonan. Aquí el invierno se vive distinto. Diciembre dejó marcas profundas y enero se está manifestando. Las cobijas no calientan y el termómetro se ha vuelto un enemigo cotidiano en este municipio del oriente de Tlaxcala, donde habitan unas 22 mil personas y se registran las temperaturas más extremas del estado.
En Tequexquitla la fe acompaña al clima y recuerda sus extremos: en noviembre de 2011 el termómetro cayó hasta menos 11 grados Celsius; el 18 de diciembre de 2023 marcó siete bajo cero; el 11 de abril de 2025 el frío regresó de manera atípica, dejando daños del 70 % a la fruticultura. El pasado jueves cuatro de enero se registraron menos cuatro grados.
Regreso a clases con clima gélido. Gibrán Espinoza / El Sol de Tlaxcala
No obstante, muy temprano los deportistas avanzan rumbo a la Unidad Deportiva 16 de Julio, en la colonia Mazatepec. Corren para entrar en calor. Mientras tanto, los yeseros parten hacia sus centros de trabajo, cubiertos con chamarras gastadas y manos entumecidas.
Una imagen aérea refleja a un pueblo que trabaja a pesar de estar ubicado entre las zonas más frías del estado, pero también en los primeros cinco con rezago social e infraestructura a nivel estatal.
El frío no detiene la necesidad. A las siete de la mañana, en un local de la calle Vicente Guerrero, comienza la distribución del Programa de Abasto Social. Más de 800 personas —en su mayoría mujeres— forman filas disciplinadas. Por 15 pesos reciben dos litros de leche, un apoyo vital en un municipio donde la economía es frágil y hay problemas de desnutrición infantil.
Entre el vapor que sale de las bocas y el golpeteo de los pies contra el suelo helado, también se observa a estudiantes caminar rumbo a la Universidad Politécnica de Tlaxcala. Tequexquitla tiene universidad desde hace tres años, un hecho que cambió la dinámica del municipio y sembró esperanza entre los jóvenes que ya no tuvieron que migrar para estudiar.
A las ocho de la mañana, el movimiento se intensifica. Personal de la presidencia municipal, encabezado por Araceli Martínez Cortes, inicia labores, aunque se trabaja más los fines de semana, porque es un pueblo migrante: muchos salen a Puebla o a la Ciudad de México ante la falta de empleo local. Desde las alturas, se observa el crecimiento poblacional; la iglesia de La Campana, la parroquia de la Virgen del Carmen y las obras en proceso.
Pobladores salen con cobijas hacia sus centros de trabajo. Gibran Espinoza / El Sol de Tlaxcala
En este salitroso ejido, las decisiones comunitarias también pesan. Abel Rojas Valadez, comisario ejidal de Emiliano Zapata, recuerda con frustración cómo el año pasado la población se opuso a la instalación de una empresa italiana en 800 hectáreas de ejido para producirenergías limpias. El proyecto prometía ocho mil pesos anuales para cada uno de los mil ejidatarios. “Todo se esfumó”, lamenta. “Pobladores que no eran ejidatarios dejaron ir el desarrollo del pueblo en 2025”, recuerda.
A las once de la mañana abre el comedor comunitario. Unas 350 mujeres, la mayoría jefas de familia, acuden con sus hijos. Reciben alimentos calientes, respaldo del gobierno estatal encabezado por Lorena Cuéllar Cisneros. Cada quince días, una tarjeta del bienestar les permite acceder a productos de la canasta básica.
Desde temprano, el Hospital Regional atiende a pacientes con enfermedades respiratorias. Adultos mayores e infantes son los más afectados por las bajas temperaturas. “Diciembre ha sido el más frío que tengo memoria”, dice doña Manuela N., mientras se persigna frente a la parroquia de Nuestra Señora del Carmen.
Mujeres de Tequexquitla beneficiarias con el programa de Abasto de leche. Gibran Espinoza / El Sol de Tlaxcala
En medio del clima adverso, la vida continúa. En el único centro de Liconsa del municipio, María Concepción Hernández vende leche los lunes, miércoles y viernes. Mil 40 litros por día se distribuyen entre las familias más vulnerables. Otro tanto en la colonia Mazatepec. “Aquí ya estamos acostumbradas”, dice una beneficiaria. “Hay que trabajar, aunque haga frío”.
Al mediodía, la temperatura alcanza los 28 grados Celsius, es la más alta en todo el territorio estatal. Las chamarras y bufandas cambian por ropa ligera y las sombrillas en un pueblo con temperatura extrema.