Localjueves, 17 de julio de 2025
Tianguistas alzan la voz por reubicación durante la Feria de Huamantla
La instrucción municipal inicia el 16 julio y concluye el 10 de septiembre
Tomás Baños

A dos semanas de que el tianguis semanal de Huamantla sea trasladado del centro histórico al bulevar Cuamanco, el ambiente entre los comerciantes es de incertidumbre y descontento. Las calles donde cada miércoles se cruzan aromas de antojitos, colores de frutas y voces pregoneras, quedaron en silencio, desplazadas por el bullicio de la Feria Internacional del Arte Efímero y la Dalia.
El gobierno municipal, encabezado por Juan Salvador Santos Cedillo, anunció que del 16 de julio al 10 de septiembre el tianguis será reubicado para facilitar la logística de la feria, garantizar la seguridad de visitantes y comerciantes y mantener el orden vial en la zona oriente del municipio.
Pero en el corazón del Pueblo Mágico, los comerciantes sienten que el cambio es más un castigo que una solución. José, quien lleva dos décadas vendiendo en el tianguis, no oculta su molestia: “Aquí cerca del centro tenemos flujo constante de gente que viene por mandado o turismo. Allá en Cuamanco no es lo mismo, nos van a aislar. Apenas nos estamos recuperando de la baja economía y, ahora, esto nos va a tumbar más las ventas”.

Recuerda con amargura que, en años anteriores, reubicaciones similares redujeron sus ingresos hasta un 50 %. “Pagamos permisos, cooperaciones y todo, pero cuando más gente hay en el pueblo, a nosotros nos mandan lejos. Es ilógico”, sentencia.
El Ayuntamiento ha anunciado medidas para minimizar afectaciones: doble circulación en la calle Zaragoza los miércoles, prohibición de estacionarse en Narciso Mendoza y apoyo de tránsito municipal para agilizar el flujo vehicular. Sin embargo, los comerciantes no consideran suficiente este reacomodo.
“No estamos en contra de la feria, pero creemos que hay formas de convivir sin sacarnos del corazón del pueblo”, reclamó el representante del grupo de tianguistas de frutas y verduras, quien pidió abrir mesas de diálogo para buscar alternativas menos lesivas para sus ingresos.

Desde el Palacio Municipal la respuesta ha sido clara: la feria es una de las festividades más importantes de Tlaxcala y requiere espacio suficiente para el montaje de actividades. Entre el 31 de julio y el 31 de agosto, el Recinto Ferial será epicentro de conciertos, alfombras monumentales y desfiles, lo que obliga a liberar áreas estratégicas del centro.
Mientras tanto, los comerciantes ya se instalaron en el bulevar Cuamanco, entre la esperanza de no perder a sus clientes y el temor de que la reubicación temporal termine afectando su economía de manera permanente. Este miércoles, cuando los puestos comenzaron a levantarse con una notable baja en sus ventas.