Tlalcuapan enciende la Navidad con un desfile que iluminó calles y corazones
Con clima favorable, la comunidad de Chiautempan recibió a miles de visitantes; contrasta encendido del árbol monumental con la tradición del pueblo
Armando Pedroza / Corresponsal
El arranque, aunque con una hora de demora, fue espectacular con más de 30 contingentes que tomaron las calles de la comunidad en un desfile que recorrió aproximadamente siete kilómetros por distintas vialidades, transformando el trayecto en un río de colores, música y sonrisas.
Y es que el clima fue un aliado inesperado: sin aire ni bajas temperaturas, la noche se mantuvo favorable, permitiendo que la celebración fluyera con comodidad tanto para quienes desfilaron como para los miles de asistentes que acompañaron el arranque de la temporada navideña.
Asimismo, la Camada El Rosario Ocotoxco y clubes de motociclistas que aportaron un toque distinto al desfile. La senadora Ana Lilia Rivera Rivera participó como madrina del encendido del árbol navideño, sumándose al ambiente festivo que marcó el inicio formal de las celebraciones.
UNA TRADICIÓN CON RAÍCES PROFUNDAS
“La Navidad al Pie de la Gran Montaña” es, en esencia, un ejemplo claro de sincretismo. Tlalcuapan fusiona su fe católica, las influencias culturales del exterior y la creatividad comunitaria para construir una identidad propia que se enciende cada diciembre.
El desfile inaugural fue apenas el primer destello de una temporada que, como cada año, promete iluminar no sólo las calles, sino también el espíritu colectivo de la comunidad.
EL ENCENDIDO “A MEDIAS” DEL ÁRBOL NAVIDEÑO
Con anterioridad, el comité de Navidad de Tlalcuapan se desmarcó del tradicional árbol navideño que año con año se instala frente a la presidencia de comunidad. Los integrantes vaticinaron críticas.
Y no erraron, después de la cuenta regresiva las luces del árbol se encendieron, pero a medias, algunas series se quedaron apagadas, unas cuantas esferas de luz adornaron el símbolo central de las fiestas decembrinas, mientras los comentarios negativos se escuchaban por doquier.
“Las casas tienen mejor iluminación que el árbol navideño de la comunidad; contrasta con la tradición de Tlalcuapan”, indicó Víctor García, visitante de Apizaco, que año con año asiste con su familia al arranque de “La Navidad al Pie de la Gran Montaña”.
Eso sí, antes, durante y después del desfile, Tlalcuapan iluminó los corazones de los visitantes que recorrieron las calles de la comunidad para admirar las luces, adornos y nacimientos.
El punto negativo del desfile fue la logística, después de pasar el templo de San Pedro Apóstol, el contingente tuvo que detenerse por más de 15 minutos al toparse con decenas de autos que buscaban ingresar a la comunidad.
7 kilómetros fue el recorrido del desfile inaugural de “La Navidad al Pie de la Gran Montaña”, que duró alrededor de dos horas y terminó poco después de las 22:00 horas





























