Toque femenino ilumina el cielo de Xaloztoc en festividad en honor a San Juan de Dios
Entre pólvora, fe y memoria, levantan castillos y piromusicales en el 26 Festival Regional de la Pirotecnia en la comunidad de Santa Martha
Tomás Baños
En medio de ese ambiente de concentración y respeto por la pólvora, Erika Sánchez Ortega aceptó platicar unos minutos con El Sol de Tlaxcala.
Y expresó que el oficio lo heredó de su familia. Su padre, Nicodemo Sánchez, pertenece a una de las familias pirotécnicas de la comunidad.
El espectáculo que preparó con el apoyo de una iniciante en el ramo tardó apenas ocho minutos, pero detrás de él había una semana de trabajo que se convirtió en ofrenda a Dios.
Su familia también participa en el trabajo. Sus hijos crecieron viendo el taller y aprendiendo el cuidado que exige la pólvora. “Esto también es para sacar adelante a la familia”, dijo.
Aunque la pirotecnia ha sido considerada un oficio de hombres, las mujeres siempre han estado presentes en el trabajo del taller.
Leonor lo explica con sencillez: “nosotras no hacemos alboroto. Nuestra manera de manifestarnos es trabajando. Este oficio parece de hombres, pero también nosotras estamos inmersas”.
En los últimos 18 meses han fallecido 11 personas en Tlaxcala
En Santa Martha la celebración también tiene un tono de memoria. En los últimos 18 meses 11 artesanos pirotécnicos han fallecido en distintos accidentes en Tlaxcala. Entre ellos familiares y amigos de los propios artesanos de Xaloztoc.
Erika recordó a su tío Abel Sánchez. Leonor, al padre de su esposo. Y en la comunidad permanece presente el recuerdo de don Fidel Flores, maestro cohetero fallecido el 30 de noviembre de 2025.
Por eso, el festival también fue un homenaje. Una noche de fe y luz. Cuando cayó la noche, la plaza quedó a oscuras. Entonces el cielo comenzó a encenderse con la luz artificial de los equipos de telefonía celular.
Las familias Pérez, Fernández, López y Sánchez estuvieron presentes en la zona de quema. Ellos representan generaciones de maestros artesanos capaces de iluminar el cielo con una infinidad de luces.
Para los artesanos, el trabajo se convirtió en una ofrenda
“Mi pensamiento en el taller siempre está contigo, para eso estás con nosotros en cada momento y en cada lugar. Por eso es este festejo”, expresó Jorge Luis Inesio Sánchez, representante de la Voz de Tultepec.
Y entre la lluvia de luces artificiales, con este arte efímero quedó claro que la tradición pirotécnica de Xaloztoc no sólo vive en el estruendo de los cohetes.
El castillo de luces de día
Después de compartir la palabra de Dios y recibir la bendición del sacerdote de la comunidad, el castillo de día comenzó a arder y, luego, lanzó juguetes y dulces que provocaron la alegría de decenas de niños reunidos en la calle principal.
“Ellas son el motor invisible del piromusical”, Alfonso Flores
Ahí, llevará la técnica y el corazón de las 20 familias que colaboran en su taller de San Hipólito Xochiltenango para medirse ante los mejores del mundo en el rubo de piro musical.
































