Un año de luto y acero: misa en memoria de los 12 trabajadores de SIMEC en Xaloztoc
Familiares y compañeros recordaron entre flores, incienso y lágrimas a los obreros que murieron en la explosión de la caldera en Xaloztoc
Tomás Baños
A las 08:00 horas, en el patio de la empresa, se ofició una misa en memoria de los fallecidos, como parte del ritual conocido como “Cabo de año”, que marca el fin de un ciclo de duelo y el paso espiritual de las almas hacia el descanso eterno.
“Dicen que fue un accidente, pero para nosotros fue un homicidio por negligencia”, expresó con voz firme una de las madres de las víctimas.
Recuerdos desde la colonia La Sierra
En su memoria, vecinos y familiares rezaron el rosario
El pasado martes, la iglesia católica local colocó una ofrenda por las víctimas de muertes trágicas, pero, según los trabajadores, “en la empresa el día pasó desapercibido”.
El ritual del “Cabo de año” tiene un profundo significado espiritual: marca el fin del duelo y el momento en que las familias pueden dejar el luto. Pero en Xaloztoc, el dolor aún no se cierra.
Cada vela encendida este jueves simbolizó una vida perdida, una historia interrumpida por la tragedia y una promesa pendiente de justicia.
Mientras el humo del incienso se elevaba al cielo gris de octubre, los familiares susurraron al unísono una plegaria: “por el descanso de las almas de nuestros compañeros... y para que no se vuelva a repetir”.




























