Tendenciasjueves, 21 de agosto de 2025
Deportes sostenibles, una modalidad de ejercicio que cuida el planeta
Se trata de actividades físicas que no comprometen el entorno
Mónica Vargas

El deporte, además de ser sinónimo de salud, se ha convertido en una herramienta para promover valores como la paz, la tolerancia, el respeto y la igualdad. Así lo ha señalado la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU), que reconoce su papel en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Deportes sostenibles, una modalidad de ejercicio que cuida el planeta). Sin embargo, cada práctica deportiva implica un impacto ambiental, ¿cómo hacer del deporte una actividad más sostenible?
Lo más cercano a un deporte sostenible es aquel que se practica al aire libre, requiere la menor infraestructura posible y se lleva a cabo con deportistas conscientes de su huella ecológica. El uso de materiales reciclados o fabricados bajo principios de economía circular también forma parte de este cambio de mentalidad, más allá de si nacieron como deportes sostenibles o no.

Una de las recomendaciones más importantes es adaptar la actividad física a la época del año. No tiene sentido, por ejemplo, nadar en enero en una alberca climatizada. Igual que elegimos fruta de temporada, los expertos sugieren practicar los deportes que la naturaleza nos ofrece en cada estación.
Correr, hacer senderismo o practicar escalada son actividades que reducen emisiones de dióxido de carbono y gasto energético frente a deportes que requieren espacios artificiales con iluminación, calefacción o refrigeración constante.
Otro de los grandes retos está en la elección del equipamiento. Pensar de qué están hechos los tenis o los balones pone sobre la mesa el tema del reciclaje; mientras que apostar por materiales duraderos, producidos bajo condiciones laborales justas y con menor huella de carbono complementa la decisión de cada deportista.
Entre las iniciativas recientes destaca el plogging, una tendencia que combina correr con la recolección de basura en el trayecto. Aunque difícil de aplicar en competencias de alto rendimiento, sí ha ganado popularidad como actividad recreativa con un fuerte componente ambiental.
De acuerdo con la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, las bicicletas son el transporte más sostenible, debido a que no consumen combustibles, no emiten gases de efecto invernadero, producen niveles de ruido muy inferiores a los de los autos y son ampliamente reutilizables.