Tendenciassábado, 14 de marzo de 2026
Es el Cuatlapanga un guardián cultural, espiritual y ecológico de Tlaxcala
El cerro representa un punto de encuentro entre tradición, fe y naturaleza
Mónica Vargas
El cerro representa un punto de encuentro entre tradición, fe y naturaleza
Mónica Vargas

En el paisaje del altiplano tlaxcalteca se asoma la silueta del cerro Cuatlapanga con casi tres mil metros de altura y ubicado entre los municipios de San José Teacalco y San Antonio Cuaxomulco. Este promontorio volcánico forma parte del entorno natural del volcán La Malinche o Matlalcueyetl, donde su relevancia trasciende lo geográfico.
Su nombre proviene del náhuatl y se interpreta como “cabeza partida”, aunque también se le conoce como “el cerro del rostro” por la forma que adopta su perfil en el horizonte, semejante a una cara que grita. Desde tiempos antiguos, esta montaña ha sido considerada una presencia protectora para las comunidades cercanas, lo que explica la riqueza de historias, rituales y prácticas que se han tejido a su alrededor.
Algunas narraciones populares cuentan la historia de un antiguo guerrero y su amor imposible con la montaña que está a su lado, mientras que otras interpretan su silueta como un rostro que observa y protege la región. Este imaginario ha contribuido a que el Cuatlapanga sea visto como un guardián del valle.

La importancia religiosa del Cuatlapanga es visible en la forma en que las comunidades lo han incorporado a sus celebraciones religiosas. A lo largo del camino que conduce a la cima se construyeron catorce pequeñas capillas que representan las estaciones del Viacrucis, por lo que el ascenso se ha convertido en una experiencia de peregrinación. La caminata toma aproximadamente una hora. El sendero cuenta con 14 capillas, donde la tradición dicta recoger una piedra antes de cada una para limpiar el cansancio y dejarla allí.
Durante celebraciones vinculadas a Cristo Rey o en fechas de Semana Santa, personas creyentes hacen caminatas hasta la cima del cerro, donde existe un altar religioso en el que actualmente se celebran misas para luego dar paso a la fiesta comunitaria.
El Cuatlapanga también cumple una función ecológica fundamental. Sus laderas albergan bosques de pino y encino, así como especies como ocote chino, pino blanco, madroño y sabino, que forman parte de los ecosistemas característicos del altiplano central mexicano.

Estos bosques ofrecen hábitat a diversas especies de flora y fauna, así como también contribuyen a la regulación del clima, la captación de agua y la conservación del suelo. Sin embargo, el área ha enfrentado amenazas importantes como la contaminación y deforestación.
La fauna del cerro Cuatlapanga es diversa y adaptada a ecosistemas de matorral como cacomixtles, conejos, ardillas, coyotes y zorrillos, junto con aves como codornices, halcones y águilas. La zona destaca por la presencia de reptiles y una rica variedad de insectos.
Es un lugar popular para practicar senderismo, montañismo y disfrutar de vistas panorámicas hacia la Malinche y el valle de Tlaxcala. En la cima hay un mirador y un monumento a Cristo Rey.