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La tlaxcaltequidad representa la identidad de los tlaxcaltecas en cuanto a su pasado y orgullo del presente. Achivo / El Sol de Tlaxcala
El carnaval es una fiesta de fecha móvil, cuya celebración varía cada año entre febrero y marzo. Su calendario está determinado por el ciclo litúrgico cristiano, pues antecede a la Cuaresma, el periodo de ayuno y penitencia que inicia con el Miércoles de Ceniza.
De acuerdo con estudios históricos, el carnaval comienza tradicionalmente el jueves previo al Miércoles de Ceniza y concluye el Martes de Carnaval, es decir, 46 días antes del Domingo de Ramos. Esta variación se debe a que la Pascua se fija a partir de la primera luna llena posterior al equinoccio, lo que convierte al carnaval en una celebración cambiante, pero siempre vinculada a los ciclos religiosos.
Más allá delcristianismo, investigaciones de la Enciclopedia Britannica y del Instituto Smithsonian señalan que los orígenes del carnaval podrían remontarse a las saturnales romanas o incluso a festividades del antiguo Egipto, relacionadas con el renacimiento de la naturaleza y la inversión temporal del orden social.
El Archivo Histórico del Estado de Tlaxcala conserva un documento fechado en 1699, considerado uno de los primeros testimonios de estas celebraciones en la entidad. En aquel periodo, Tlaxcala experimentaba un crecimiento de haciendas propiedad de españoles, cuyos dueños celebraban constantes banquetes y fiestas privadas.
Ante este contraste social, los pueblos indígenas tlaxcaltecas comenzaron a organizar celebraciones públicas en calles, plazuelas y centros comunitarios. En ellas imitaban y satirizaban los bailes, la música, la vestimenta y las formas de vida de sus patrones. Así, el carnaval se convirtió en un espacio simbólico de crítica social y apropiación cultural.
Con el tiempo, esta tradición se diversificó. Hoy, los 60 municipios de Tlaxcala cuentan con versiones propias del carnaval, reconocibles por sus variaciones en vestimenta, música, coreografías y escenificaciones. No existe un solo carnaval de Tlaxcala, sino muchos carnavales que dialogan entre sí desde la diversidad.
Más de 100 grupos desfilaron por el centro histórico de Tlaxcala. César Rodríguez / El Sol de Tlaxcala
Uno de los elementos más representativos del carnaval tlaxcalteca son las cuadrillas, en particular las conocidas como Cuatro Rosas o Cuatro Estaciones. Su historia se remonta a 1817, cuando el músico franco-británico John Duval compuso las famosas Quadrilles, conocidas como The Lancers.
Estas piezas, basadas en oberturas de ópera de los siglos XVII y XVIII, llegaron a la Nueva España a través de concesiones británicas y empresarios ingleses establecidos en la Ciudad de México durante el siglo XIX. Posteriormente, la invasión estadounidense introdujo nuevas variantes musicales.
El historiador Arellano Ordóñez ha explicado que en Tlaxcala estas danzas fueron traducidas erróneamente como “contradanzas”, cuando en realidad country dance significaba “danzas del pueblo”. Este error alimentó la idea de que el carnaval era una confrontación directa con las élites; sin embargo, para los pueblos tlaxcaltecas su función principal era preservar tradiciones, muchas de ellas ligadas a rituales prehispánicos.
A finales del siglo XIX, el inglés Johan Spencer, radicado en Santa Cruz Tlaxcala, fue clave en la transformación de las cuadrillas. A través de un manual de coreografía, rediseñó las Cuatro Rosas y las adaptó al México independiente, consolidando la versión festiva y exuberante que hoy se conoce.
Los patitos fueron adornados con sombreros de plumas multicolor. Gibran Espinoza / El Sol de Tlaxcala
La figura central del carnaval tlaxcalteca es elhuehue. De acuerdo con información del INAH, la palabra huehue proviene del náhuatl y significa “viejo” o “anciano”, una referencia directa a la sabiduría adquirida con el paso del tiempo y al respeto por los mayores dentro de la comunidad.
Tradicionalmente, los huehues se caracterizaban con elementos naturales, trapos, hojas de plátano, ramas, pieles, conchas y cuernos de animales, especialmente en las primeras camadas de Yauhquemehcan. Con el tiempo, estas indumentarias evolucionaron hacia trajes lujosos, sombreros de plumas y máscaras de rasgos europeos, utilizadas como recurso de parodia.