En un mundo que corre de prisa, donde la tecnología invade incluso los momentos de descanso, hay lugares que se mantienen fieles a los ritmos de la naturaleza, y Nanacamilpa es uno de ellos.
Empieza la aventura de contemplar la danza luminiscente
A las 18:00 horas comenzó el ascenso hacia la zona de avistamientos, toda vez que existe una regla que los visitantes deben tomar con seriedad: a las 18:30 horas nadie debe ingresar, para no interrumpir el frágil equilibrio del ecosistema.
Esta semana Tlaxcala reúne una oferta que combina cultura y deporte, desde la recepción de la primavera en Cacaxtla-Xochitécatl hasta eventos como la Copa Presidente de Tiro con Arco y el Pro Tour Mundial de Voleibol de Playa
El Club SKAL 749 Tlaxcala presentó una agenda gastronómica con la participación de restaurantes, hoteles y experiencias culinarias que buscan posicionar la cocina del estado como parte del turismo cultural
En conmemoración del Día Internacional de la Mujer, Amaxac y Apizaco tendrán carreras atléticas, además de una clase de defensa personal pensada para la fortaleza física de las tlaxcaltecas
Durante el avistamiento el bosque se ilumina con la danza de ls luciérnagas. Mizpah Zamora / El Sol de Tlaxcala
Aquí, el tiempo se olvida al caminar entre magueyes, al saborear alimentos de técnica ancestral y al ser testigos de la mágica danza de enamoramiento de la luciérnaga.
La mañana del 3 de julio comenzó con cielos limpios y un aire fresco que auguraba la promesa de un día memorable. Entonces, desde la capital tlaxcalteca, el rumbo se trazó hacia el poniente del estado, donde el bosque guarda un secreto que cada año se revela bajo la penumbra: el encendido de miles de luciérnagas en su ritual de apareamiento.
El Rancho Buena Vista ofrece unos paisajes naturales desde lo alto de su ubicación. Mizpah Zamora / El Sol de Tlaxcala
A las 10:20 horas se dio la primera escala en Buenavista, un rancho ecoturístico enclavado en la vegetación, donde el aroma a pino se mezcla con el del café hervido. El sitio, además de ofrecer cabañas, tiene un enfoque claro hacia la conservación, la captura de agua y la plantación de árboles para generar oxígeno y consolidarse como refugio de fauna endémica.
En los senderos cercanos, una plantación de magueyes picados —para evitar la extracción de mixiote— resalta el compromiso ambiental, pero un pozo de agua y un árbol “de los deseos” agregan notas de misticismo al paisaje. Entre agua y listones, los visitantes decretan sus anhelos, esperando que los dioses del bosque los concedan.
Al mediodía, el recorrido continuó hacia un plantío de magueyes para la producción comercial de pulque, conocido como Cuatro Caminos. Ahí, el clima era suave: el sol acariciaba sin herir la piel, y ligeras ráfagas de viento hacían danzar las copas de los árboles.
Regino García Vazquez, pionero de la magueyera de “El Mareo”, se dedica al cultivo de maguey y producción de pulque desde hace varias décadas. Mizpah Zamora / El Sol de Tlaxcala
Don Regino García Vázquez, de 84 años, recibió al grupo con amabilidad, acompañado de Miguel Olvera, conocido como “El Chino”, quien ofreció una explicación detallada sobre la importancia del maguey. Mientras tanto, don Joaquín Vega, tlachiquero de oficio, armado con su raspador y acocote, mostró el proceso de extracción del aguamiel; escena ancestral donde la tierra entrega su néctar mientras el silencio del campo honra la tradición.
A las 14:02 horas llegó el momento de conocer el tinacal, espacio donde el aguamiel reposa para convertirse en pulque. Las tinajas, envueltas en sombra y humedad, guardan la bebida de los dioses. A un lado, en la pulcata “El Mareo”, se despachan curados de jitomate, nuez, piñón y piña colada: sabores que parecen capturar la esencia del campo.
Ya eran las 16:00 horas y doña Norma Muñoz Brindis,cocinera tradicional, esperaba paciente a sus visitantes para servir un menú que parecía nacido del bosque mismo: pipián verde con pechuga de gallina criolla rellena de quelites, arroz, hongos silvestres y, de postre, tlaxcales con requesón y jarabe de miel. Cada bocado se convirtió en un canto a la madre tierra.
Los guías certificados dan una amplia explicación del evento natural. Mizpah Zamora / El Sol de Tlaxcala
El destino final fue el paraje La Cañada, dentro del ejido de Lira y Ortega, donde Sonia Maldonado Castro, guía certificada por la Secretaría de Turismo federal, ya esperaba al grupo. Explicó que, en esas 400 hectáreas, sólo hay tres senderos habilitados, pues se respeta el entorno, a diferencia de los otros 18 centros de avistamiento.
Y entonces ocurrió: cuando el silencio fue total y la oscuridad cubrió el bosque, comenzaron a encenderse minúsculas luces en movimiento. Pequeños milagros que emulan luceros en el cielo; el bosque ya respiraba luz.
Durante su danza las luciérnagas macho buscan una hembra para reproducirse. Mizpah Zamora / El Sol de Tlaxcala
Titilaban en sincronía, como si alguien hubiera lanzado un hechizo sobre las raíces, las ramas y el aire. El suelo se convirtió en manto estelar y los árboles parecían sostener galaxias en miniatura cuyo brillo estaba frente a ti. Era imposible no conmoverse.
El fenómeno no se limitó a lo visual: se sintió en el pecho, en la garganta, en la piel. Es una ceremonia de cortejo, no de apareamiento, que exige respeto; nadie habla, nadie se mueve, sólo se es testigo de cómo la naturaleza reclama su espacio, de cómo el amor se enciende en forma de luces breves que marcan el inicio de una nueva vida.
Después de media hora de alucinantes destellos, nos retiramos. Los bosques de Nanacamilpa aguardaron por un nuevo espectáculo luminiscente, mientras nuevos turistas esperan reencontrarse con lo sagrado: vivir la magia de contemplar magueyes, oler tierra húmeda y comprender a las luciérnagas.