La reforma fiscal en México está impulsando a miles de emprendedores a abandonar marketplaces como Amazon y Mercado Libre para vender directamente al consumidor, con el objetivo de evitar altas retenciones de impuestos y mantener mayor control sobre sus ingresos.
El sector empresarial en el Estado de México anticipa un crecimiento del 40% en la contratación de talento en Tecnologías de la Información para el segundo trimestre de 2026, impulsado por la transformación digital y la creciente demanda de perfiles especializados.
La jornada antirrábica concluye este viernes y la participación ha sido baja en los primeros días. Autoridades advierten que no alcanzar la cobertura podría aumentar riesgos sanitarios, por lo que llaman a acudir con anticipación y evitar filas de última hora
Así lo afirmó la directora general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Citlalli Elizabeth Peraza Camacho
La Secretaría de Movilidad del Estado de México busca reducir accidentes mediante un sistema de identificación de zonas de riesgo y la profesionalización de conductores, en medio de cuestionamientos por falta de mejoras tras el alza en tarifas
Aunque el número de personas afectadas por lluvias disminuyó respecto a 2024, el impacto territorial se amplió a 41 municipios. Autoridades advierten que 17% de la población mexiquense vive en zonas de riesgo, principalmente por drenaje saturado, basura y crecimiento urbano irregular.
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Toluca es mucho más que una espacio geográfico en el que se contienen maravillosas montañas (el Xinantecátl, la Sierrita de Toluca, o la Teresona entre otras) y un clima que, durante muchos meses, suele invitar al café caliente, al atole y al tamal, a ir a misa o por el pan porque bajo su suelo y en cada rincón del valle que la abraza, se ocultan aún miles de historias profundas y diversas que están por contarse.
Redescubrir sus orígenes es adentrarse en un fascinante debate sobre identidades, lenguas y culturas que han sido, por mucho tiempo, olvidadas, contadas a medias o que se quedan en un pequeño grupo de académicos o en testimonios y libros, difíciles muchas veces de encontrar, que no forman del conocimiento colectivo.
Desde su nombre se plantea el primer enigma. ¿Toluca es solo una castellanización de Tol(l)ocan , palabra náhuatl que algunos traducen como “lugar donde está el dios Tolo o significa algo más? De sus varias interpretaciones se abre, sin embargo, cierta ambigüedad que es como una ventana abierta a los múltiples significados empezando por el que le daban los antiguos pueblos a su territorio, a sus deidades y a su relación con la naturaleza. Debatir el origen de la palabra es importante porque cuando hablamos de To(l)locan hablamos no solo de un nombre sino de una cosmovisión, es decir de una visión de la vida o de comunidad de los pueblos que se asentaron por primera vez en su territorio. Es una oportunidad para revisar la historia desde otras voces, no solo la de los mexicas, o la de los conquistadores con su visión colonial. ¿Toluca fue siempre Tol(l)ocan)?, se podría uno preguntar. ¿ es válido cuestionar el origen del nombre? ¿Se llamaba antes así o de otra manera?, ¿existen evidencias en ese sentido?, ¿fue ese su nombre original o fue una imposición mexica y luego colonial?
Pues antes, mucho antes de que Toluca fuera Toluca, el Valle de Matlatzinco ya estaba habitado por culturas que dejaron su huella en el paisaje y la memoria. Entre ellos, los otomíes, uno de los pueblos originarios más antiguos de Mesoamérica, que fueron, probablemente, los primeros en asentarse en esta región con una lengua y una cosmovisión cuya memoria fue, tal vez, silenciada para siempre. Después los matlatzincas, cuya lengua está emparentada con la otomí, rama propia del tronco otomangue, quienes dominaron la zona hasta la llegada de los mexicas. Fueron ellos quienes establecieron un floreciente señorío, con centros ceremoniales y redes comerciales que conectaban el valle con otros puntos estratégicos del altiplano central.
Hoy, los vestigios arqueológicos en lugares como Calixtlahuaca o el Toloche, este último encabezado por el arqueólogo Ricardo Jaramillo, dan testimonio de esa riqueza cultural que aún falta por descubrir e integrarla a la historia colectiva porque esos testimonios no son solo un sitio arqueológico más, sino un recordatorio de que hubo civilización, gobierno, arte y religión mucho antes de que los españoles trazaran las calles rectas que hasta hoy conocemos.
Hay que decir, que en tiempos recientes, historiadores, arqueólogos y cronistas locales han emprendido la valiosa tarea de reescribir la historia de Toluca desde una mirada más incluyente y crítica. Ya no basta con repetir las versiones heredadas de las crónicas coloniales y buscar y dar voz a los pueblos originarios, recuperar sus lenguas, sus relatos orales y sus formas de entender el mundo.
Este movimiento no solo es necesario, sino urgente. Toluca, como muchas ciudades latinoamericanas, ha vivido durante siglos bajo narrativas fragmentadas, en las que las culturas prehispánicas eran apenas el telón de fondo para explicar lo colonial cuando éstas están mucho más atrás cuando el valle aún no tenía nombre en español y las montañas escuchaban otros rezos.
Reimaginar su historia no es borrar el pasado conocido, sino ampliarlo. Es mirar a Toluca como un cruce milenario de caminos, culturas y significados. Un espacio cuya riqueza está en cada palabra de las lenguas que aún resisten y en cada historia que aún está por contarse. Impulsar un movimiento en ese sentido es empezar a conciliar con el pasado y entender, un poco más el presente.