Pirotécnicos del Valle de Toluca celebran a la Virgen de Guadalupe todo el año
Con quema de castillos, agradecen las bendiciones concedidas
Paola Montoya / El Sol de Toluca
El pirotécnico de 75 años y guadalupano de corazón, explicó a El Sol de Toluca que a La Morenita, los artesanos de la polvora, le agradecen las bendiciones concedidas durante casi todo el año, desde octubre hasta julio.
En agosto, septiembre y octubre los festejos se pausan, pues son las fechas que más encargos tienen, debido a las celebraciones patrias, además de que se preparan para los encargos de fin de año, explicó el señor Silvestre, originario de San Mateo Tlalchicilpan.
En el décimo mes del año comienzan las celebraciones, en ese momento se realiza una misa en la Basílica de Guadalupe y por la noche se queman los fuegos artificiales; después el 2 de noviembre se lleva a cabo la Peregrinación Anual de la Pirotecnia.
El 12 de enero, un mes después de la celebración oficial de la Virgen de Guadalupe, es decir el 12 de diciembre, la fecha que marca el catolicismo, realizan una misa en honor a la Madre de Guadalupe, comparten los alimentos y en la noche se prende el castillo.
A partir de octubre, cuando comienzan las celebraciones, una imagen de la Virgen de Guadalupe recorre las casas de los pirotécnicos, en cada domicilio se reza un rosario, se ofrece de cenar y como es costumbre, se quema una imagen, castillo o torito, explicó el pirotécnico.
‘Éste año hicimos una virgencita para quemarla en la noche. Invitamos a pocas personas y preparamos mole rojo para darles de comer’, comentó.
La imagen cambia de hogar cada tercer día y para las celebraciones de entre 2024 y 2025 participan 128 pirotécnicos de San Mateo Tlalchicilpan, San José Guadalupe Otzacatipan, Santa María Zolotepec, Pueblo Nuevo Autopan y San Mateo Otzacatipan.
‘Por ejemplo el lunes llega a mi casa la Virgencita, luego el miércoles se va a otra, de ahí el sábado a otra y así hasta completar todas las casas donde tiene que llegar’, detalló.
Desde un año antes la mayordomía comienza con los preparativos y la logística, pues en octubre los pirotécnicos reciben un calendario, donde señalan las personas que participarán y qué día recibirán a la Virgen.
‘Así le agradecemos el trabajo que nos concedió en el año, con una imagen para ella, con una fiesta para ella’, dijo Don Silvestre.
Y aunque a la fecha hay personas que buscan desaparecer el uso de la pirotecnia, el pirotécnico con siete décadas de experiencia, compartió que son parte de las tradiciones de un pueblo que buscan preservar.





























