¿A qué sectores afectan más los aranceles en importaciones de acero y aluminio?
Tres expertos compartieron su punto de vista para El Sol de Toluca
Tres expertos compartieron su punto de vista para El Sol de Toluca

Sandra Hernández, Fernando Solís y Noe Álvarez Pascual / El Sol de Toluca
Ante una imposición de aranceles del 25% por parte de Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio, las principales industrias afectadas –aunque no en el corto plazo- serían la metalmecánica y automotriz, ya que las empresas dependen en gran medida de estos metales.
Así lo coincidieron en señalar, Pablo Mejía Reyes, coordinador del Centro de Investigación en Ciencias Económicas de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex); el director general de la Unión Industrial de la entidad (UNIDEM), Francisco Cuevas Dobarganes y la directora del Clúster Automotriz Metropolitano (ClautMetropolitano), Elisa Crespo Ferrer, quienes agregaron que esto podría traducirse en un aumento en los costos de los bienes finales, afectando directamente a los consumidores.
Por su parte, Mejía Reyes en entrevista con El Sol de Toluca, destacó que la entidad mexiquense es un importador neto de acero y aluminio, consumiendo más de lo que produce, lo que implica que los aranceles impuestos por Estados Unidos podrían afectar en los precios.
‘Lo que puede afectar más al Estado de México es que fuera un impuesto a las importaciones desde Estados Unidos. Cualquier incremento en los costos de importación podría impactar negativamente en la producción y competitividad de estas industrias’, explicó.
Destacó que de acuerdo al último cálculo en el Estado de México produjo aproximadamente 300 mil toneladas de acero, una cifra modesta en comparación con los 19 millones de toneladas producidas a nivel nacional, lo que subraya la limitada capacidad de producción local y la alta dependencia de las importaciones para satisfacer la demanda interna.
La aplicación de aranceles podría tener diversas repercusiones en la economía del Estado de México, por lo que el especialista señala que las grandes empresas transnacionales, debido a su presencia en múltiples regiones, podrían absorber mejor los costos adicionales.
Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) podrían enfrentar mayores desafíos para adaptarse a los nuevos costos, lo que podría afectar su rentabilidad y sostenibilidad.
Además, sectores como el automotriz, que dependen en gran medida del acero y aluminio, podrían ver incrementados sus costos de producción, lo que no solo afectaría a los fabricantes locales, sino también a la cadena de suministro en general, incluyendo proveedores y distribuidores.
‘Creo que es una ventaja para el Estado de México, el tener una cantidad importante de empresas grandes y transnacionales, de modo que pueden absorber esos costos de manera más sencilla’, aseguró.
Cabe señalar que la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles ha sido recibida con críticas por parte de diversos actores internacionales, destacando que México importa más acero y aluminio de Estados Unidos de lo que exporta, resultando en un déficit comercial de 6 mil 800 millones de dólares en 2024 de acuerdo con la Secretaría de Economía.
Esta situación pone de manifiesto la interdependencia económica entre ambos países y la necesidad de soluciones negociadas para evitar afectaciones mayores en las economías locales.
El especialista mencionó que a nivel global, la imposición de aranceles ha desatado preocupaciones sobre una posible guerra comercial, en países como Canadá, Brasil, e incluso miembros de la Unión Europea también se han visto afectados y han expresado su intención de tomar medidas en respuesta, lo que podría tener repercusiones en los mercados internacionales, afectando precios y disponibilidad de materiales clave como el acero y el aluminio
Mejía Reyes sugirió que, aunque las grandes empresas pueden tener mayor capacidad para adaptarse, es crucial que las PyMEs reciban apoyo para enfrentar los desafíos que estos aranceles representan. Además, enfatiza la importancia de diversificar los mercados de exportación y reducir la dependencia de un solo socio comercial, fortaleciendo así la resiliencia económica del Estado de México.
‘La combinación de una alta dependencia de importaciones, el impacto en sectores clave y la necesidad de respuestas estratégicas por parte de las empresas y el gobierno serán determinantes para mitigar los efectos negativos y asegurar la estabilidad económica del estado y del país’, resaltó.
Además el entrevistado subrayó que si México logra mejorar en aspectos críticos como la seguridad, el control del crimen, el tráfico de drogas y la migración ilegal, se podría frenar la amenaza de los aranceles y retomar un crecimiento más equilibrado.
Mientras que en Ecatepec, el director general de la UNIDEM, consideró que la medida del presidente de Estados Unidos, no afectará mucho a México en el corto plazo. Sin embargo, consideró que podrían revertirse muy pronto ya que violan lo dispuesto en el Tratado de Libre Comercio (T-MEC).
Explicó que el presidente estadounidense, lo que busca es proteger la industria de extracción, producción y fundición de acero y aluminio.
Recordó que el país de los Estados Unidos no tiene la capacidad de corto plazo de suplir las importaciones; en el caso de su industria acerera, debería de incrementar en un 50% la producción, pues de ese material importa alrededor de un tercio de lo que consume.
‘Por lo tanto, la nación americana va a tener que seguir comprando al exterior acero y aluminio, pero a los fabricantes de Estados Unidos que necesitan ese material, les va a costar más caro, y eso generará que los productos suban su costo y por lo tanto su precio’, dijo.
Destacó que Trump, lo único que va a lograr en el corto plazo, es que les afecte en su competitividad, porque muchos productos tales como automóviles, camiones, maquinaria, aviones, línea blanca, muebles de cocina, herramientas, entre muchos otros, suban sus precios finales al consumidor hasta en un 12%, lo que hará menos atractivos los productos norteamericanos que están orientados a la exportación.
El líder empresarial consideró que sí habrá afectación en nuestro país y de manera inmediata, es en la producción de autos en México que requieren componentes fabricados con acero o aluminio en los Estados Unidos, ya que estos serán más caros y por ende subirán los costos en México. Paradójicamente las industrias más afectadas serán las marcas americanas y tres de ellas tienen plantas en el Estado de México como Stelantis, General Motors y Ford.
‘Pensamos que se trata sólo de una gran estrategia para tratar de obtener los mayores beneficios para la industria y el empleo en Estados Unidos, pero creemos que no están midiendo los efectos negativos de confrontar a socios comerciales y tampoco se están tomando en cuenta las afectaciones internas ya que habrá más inflación, pérdida de competitividad y quizás hasta desempleo. La estrategia de los americanos debe ser la de competir contra los chinos y con esto, terminarán fortaleciéndolos’, enfatizó Cuevas Dobarganes.
De acuerdo con Elisa Crespo, la zona centro del país se verá más afectada a raíz de los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos a productos de exportación mexicanos; sin embargo, el sector automotriz se mantiene optimista, ya que la entidad mexiquense se ubica en los primeros cinco lugares del país en lo relativo a inversión hacia este sector con mil 600 millones de dólares. También se encuentran: Puebla, Guanajuato, Nuevo León y Coahuila, entre las entidades más beneficiadas.
‘Con estos resultados y aún con la incertidumbre que siembra la administración trumpista en los Estados Unidos, el panorama para 2025 se mantiene positivo, con el Nearshoring como motor clave y una creciente apuesta por la electrificación vehicular. Estados Unidos continuará liderando las inversiones en México, pero China podría recuperar terreno si se estabilizan las tensiones globales’, expresó.
Según la especialista, la distribución de la captación de inversión durante el 2024, se registró de la siguiente manera: Nuevo León, con un 21.4% del total nacional (2 mil 997 millones de dólares); seguido de Puebla con 14.4% (2 mil 016 millones de dólares) y Guanajuato con 13.9% (mil 951 millones de dólares).

De igual forma, destacaron por su importancia inversiones en: Coahuila en cuarto lugar en este rubro con 13.4% (mil 875 millones de dólares) y el Estado de México alcanzó 11.9% (mil 662.9 millones de dólares), quedando como la quinta entidad con mayor atracción de inversión.
En tanto que entre la canalización de recursos más grandes e importantes del sector automotriz mexicano en 2024, fueron: Stellantis en la planta Toluca, con un monto de inversión por mil 600 millones de dólares.
‘Con este proyecto, la planta de la capital mexiquense se modernizó para hacer posible la producción y ensamble de nuevos vehículos eléctricos sobre la plataforma STLA large, como el nuevo Jeep Wagoneer y Cherokee’, expresó Elisa Crespo.
Asimismo, resaltó el caso de la empresa Toyota-Manufactura y Ensamble de Pickups Híbridas, en Guanajuato, concretamente en la zona de Apaseo El Grande, con un monto de recursos por mil 114 millones de dólares, para la producción de pickups híbridas eléctricas del modelo Tacoma.
‘Con esta canalización de recursos se está apostando por la electrificación y sostenibilidad en el sector automotriz, agregando 450 nuevos empleos y una expansión en capacidad instalada del 30%, llegando a un límite de 260 mil unidades anuales’, aseveró.
Finalmente, la presidenta del Clúster Automotriz Metropolitano se refirió a la inversión de la planta Audi México en San José Chiapa Parque Industrial Natura en Puebla, con el propósito de incluir nuevas instalaciones con un área de ensamblaje.