Reducir horas sin bajar salarios, el reto de las empresas ante la jornada de 40 horas
La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales obligará a las empresas a reorganizar horarios, contratos y registros laborales sin afectar los salarios de los trabajadores. Especialistas señalan que los cambios deberán implementarse de forma gradual hacia 2030
Adriana García
Ajustes en horarios, contratos y registros
El especialista consideró que los empleadores deberán revisar sus contratos laborales, esquemas de horarios y mecanismos de control de asistencia para evitar conflictos laborales en el futuro.
También recomendó que las horas extraordinarias se registren correctamente como tal y no como bonos, con el fin de que queden documentadas en los comprobantes laborales tanto del trabajador como de la empresa.
“Es importante llevar registros adecuados para tener márgenes de seguridad en caso de un conflicto laboral”, explicó.
Organización de jornadas y tiempos de descanso
Por ello, sugirió que las empresas organicen los horarios de comida y descanso de manera clara, permitiendo que los trabajadores puedan tomar esos tiempos fuera de su área laboral cuando sea posible.
Posibles cambios en la contratación
El representante patronal indicó que la jornada mínima diaria se mantiene en ocho horas, pero con la nueva reforma podrían surgir esquemas de contratación con jornadas reducidas, especialmente para nuevos trabajadores.
En el caso de empleados que ya se encuentran en activo, aclaró que la reducción de horas no implica una disminución salarial, por lo que cualquier modificación deberá establecerse mediante acuerdos entre el patrón y el trabajador.
Prepararse para evitar conflictos laborales
Finalmente, recomendó a las empresas organizar equipos de trabajo, llevar controles de asistencia y documentar adecuadamente el pago de horas extraordinarias, con el objetivo de evitar conflictos legales.
“Para que tengan márgenes de seguridad en caso de un conflicto, que es eventual, mientras que la operación de las empresas es cotidiana”, concluyó.





























