Artesanos de Rayón enfrentan escasez de madera para seguir trabajando
Artesanos de Santa María Rayón han reinventado este oficio, pero se enfrentan al desinterés de las nuevas generaciones y la escasez de madera para tallar sus piezas.
Noe Álvarez Pascual / El Sol de Toluca
Los artesanos de la localidad Santa María Rayón, famosa por sus molinillos y piezas torneadas en madera, atraviesa un momento crítico ante la escasez de materia prima y el envejecimiento de quienes guardan esta práctica ancestral.
‘Estamos hablando de una pérdida enorme de conocimiento. La mayoría de los artesanos activos hoy son mayores de 50 años; mi padre tiene 75 y sigue tallando. Pero los jóvenes ya no están entrando’, lamenta Nancy.
La artesana es una de las pocas mujeres que ha reinventado la tradición familiar con un giro creativo, al transformar molinillos, trompos y valeros en bisutería artesanal en miniatura.
Nuevas generaciones
‘Mi abuelo vivía de esto. Podía mantener a su familia con los molinillos. Hoy ya no se puede. Esta técnica está en peligro de extinción’, dijo Eduardo.
García Serrano admite que la falta de políticas públicas integrales mantiene a su comunidad en la incertidumbre y aunque reconoce el respaldo del gobierno municipal, señala el abandono estatal.
‘En Santa María Rayón saben quién soy, me apoyan, pero a nivel Estado me siento perdido en el barco. Hace falta más difusión, apoyo económico y capacitación para rescatar esto que se nos va de las manos’.
Precios
Mientras tanto, continúa tallando piezas que van desde utensilios de cocina hasta bisutería. Un molinillo de 40 centímetros puede venderlo en 250 a 300 pesos, aunque una pieza fina, elaborada durante un mes entero, puede alcanzar hasta los 5 mil pesos.
‘Es parte de mi historia, de mi sangre. Y como dijo mi maestro: esta técnica nunca se te olvida. Pero necesita futuro’.






























