Michelle Sánchez
Habitantes y automovilistas que utilizan de manera habitual la carretera libre Temascalcingo-Acambay, una de las rutas alternas más transitadas para llegar al Arco Norte o a Atlacomulco, denunciaron la presencia de montones de piedras y barreras improvisadas en la vía, además del deterioro de la carpeta asfáltica, factores que consideran una amenaza directa para la seguridad de quienes circulan por este tramo.
La vía, frecuentemente utilizada por vecinos y transportistas, se ha convertido en la principal alternativa ante cierres, derrumbes y otros incidentes en la carretera Temascalcingo-Atlacomulco, que impiden la circulación directa. Sin embargo, automovilistas aseguraron que la reciente aparición de obstáculos en la curva de San Marcos, combinada con baches, hundimientos y grietas en el pavimento, convierte esta ruta en un punto de alto riesgo para accidentes y delitos.
“Las piedras es la segunda vez que las vemos; no se distinguen hasta el último momento, cuando ya las tienes enfrente, y muchas veces hay que maniobrar entre baches enormes o grietas profundas. Cualquier error puede causar un choque o, peor aún, ser víctima de un asalto. Este tramo debería estar vigilado y en condiciones dignas para circular”, señaló un conductor que pidió mantener el anonimato.
Usuarios frecuentes recordaron que la colocación de obstáculos en la vía ha sido utilizada en el pasado como estrategia por delincuentes para detener vehículos y cometer robos, tanto a transporte de carga como a particulares, incluidos repartidores de diversas empresas que abastecen comercios locales.
Actualmente, con el mal estado de la carretera, la situación resulta más peligrosa ya que los conductores no solo deben esquivar piedras, sino también evitar baches profundos y tramos hundidos que podrían provocar daños a los vehículos o accidentes graves.
La preocupación de los automovilistas aumenta durante la noche debido a la escasa iluminación, la baja visibilidad y la falta de presencia policial en la zona, factores que incrementan la vulnerabilidad. Incluso durante el día, la combinación de curvas cerradas, obstáculos y pavimento deteriorado hace que la circulación sea arriesgada y estresante, sobre todo para quienes utilizan la vía de manera cotidiana para trasladarse entre municipios.
Ante esta situación, los conductores hicieron un llamado urgente a autoridades municipales y estatales para que intervengan de inmediato, identifiquen a quienes colocan estas barreras, retiren los obstáculos, reparen el pavimento y refuercen la vigilancia preventiva. Asimismo, exhortaron a otros automovilistas a extremar precauciones y reportar cualquier irregularidad a las corporaciones de seguridad.
Vecinos y usuarios frecuentes recalcaron que este tramo no solo es vital para la conectividad regional, sino también para el transporte de mercancías, por lo que su deterioro impacta la economía local, la seguridad vial y la tranquilidad de quienes dependen de esta carretera para sus desplazamientos diarios.
Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido un posicionamiento oficial sobre la situación, mientras que los usuarios insisten en que la difusión de esta alerta busca presionar a las autoridades y proteger a quienes circulan por esta vía.