Banda de música infantil y juvenil de Texcoco, un escudo contra la violencia y las drogas
Pese a que el Gobierno federal cubre los salarios de los instructores, la realidad para los niños es distinta, debido a que los instrumentos que usan se encuentran en malas condiciones debido al uso cotidiano por lo que piden ser considerados por las autoridades
Fernando Solís
Las melodías interpretadas por los integrantes de la Banda Sinfónica Infantil y Juvenil de Santa María Tecuanulco, son un escudo que los aleja de la delincuencia y de las adicciones, aseguró el profesor y director musical, José Pedro Arizpe Flores.
Estas melodías, aunque tienen un efecto positivo, cuentan con un trasfondo emocional debido a la serie de carencias que enfrentan los jóvenes y niños que intentan dominar el arte de la música de viento.
Y es que, uno de los principales objetivos de la banda Sinfónica, es el rescate de las infancias y adolescencias a través de la música.
“La música no es solo entretenimiento, cada niño que sostiene un instrumento, es un niño que se aleja de las calles”, dijo.
De marinero a director musical
José Pedro estuvo adscrito a la Secretaría de Marina (Semar) durante muchos años pero al concluir su vida como marino, regresó a Santa María Tecuanulco, una comunidad ubicada en el corazón de la zona de la montaña en el municipio de Texcoco.
Ahí, decidió crear una banda musical para mantener ocupados a los niños y jóvenes y, de esta manera, evitar que fueran atraídos por la delincuencia o las adicciones.
Los esfuerzos no han sido fáciles y, a más de una década, se rehúsa a abandonar el sueño de 70 jóvenes e infantes.
“La música es cultura, es un arte que les da tiempo de pensar en cosas buenas y no en las malas. Ser músico hace difícil que uno sea conflictivo”, expresó.
Dificultades en el día a día
Aunado a que solventar los gastos de transporte para cubrir presentaciones en otras entidades puede dificultar todavía más la labor de quienes dirigen a los músicos en formación.



























