Casi un mes sin saber nada de Francisco; su familia lo espera en casa
Desapareció el pasado 17 de enero en el municipio de El Oro
Desapareció el pasado 17 de enero en el municipio de El Oro

Paola Montoya / El Sol de Toluca
‘Parece que se lo trago la tierra, nadie dice nada’, comentan los familiares de Francisco Rubio Valencia que lleva casi un mes desaparecido y a la fecha no hay indicios de su paradero, aseguran sus allegados.
Vestido con pantalón de mezcilla azul marino, playera a rayas café con gris y tenis deportivos color naranja salió de su domicilio ubicado en la comunidad de San Nicolás Tolentino, en el municipio de El Oro, narran sus familiares.
El pasado 17 de de enero, abrió la puerta de su casa entre las 2:00 y 2:30 de la tarde, salió y camino en dirección a la cancha de futbol rápido, detalla la familia.
Los vecinos de Francisco dicen que lo vieron pasar por el camino que esta sobre el tanque elevado de agua, rumbo al paradero pero después de ese lugar no se tuvo más señales de él.

Sin recibir un mensaje o una llamada en el que comunicará su ubicación, su familia decidió dar aviso a las autoridades sobre su desaparición y luego la Comisión de Búsqueda de Personas en el Estado de México emitió la ficha de Búsqueda.
Tras buscarlo durante 20 días y sin tener ninguna pista de donde puede estar, las autoridades decidieron detener las investigaciones, explican sus familiares.
‘El jueves 6 de febrero como a las 8:00 vinieron los policías de la estatal y nos dijeron que por su parte ya van a dejar la búsqueda porque no hay ninguna información y que ya pasó el tiempo, pero la ficha va a seguir’.

Desesperada, así es como se siente la familia, al no saber a quién solicitar ayuda, desconocen cuáles son los pasos que deben seguir para que las autoridades continúen la búsqueda y lamentan no tener el conocimiento y los recursos para hacerlo por su propia cuenta.
En casa dos hijos y una esposa esperan a una esposo y un padre, que en su palabras lo describen como amoroso, pero también es hermano, amigo, primo, compañero y vecino, por lo que decenas de personas ha compartido la ficha de búsqueda con la ilusión de que alguien de informes de su paradero.
Y como dice el refrán, ‘la esperanza es lo último que muere’, pues su familia tiene fe en que se encuentre bien y regrese a esa casa de la cual abrió la puerta.