Sandra Hernández
Ante el repunte de la diabetes tipo 2 en el Estado de México, la investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Roxana Valdés Ramos, se enfoca al tema sobre la relación de la alimentación con el estilo de vida para comprender mejor esta patología y desarrollar estrategias de prevención, así como concientizar sobre la importancia de una alimentación saludable.
Como consecuencia de ello, la especialista pidió tomar en consideración que a nivel nacional, alrededor de 12% de la población mexicana presenta diabetes tipo 2 diagnosticada; sin embargo, existe otro porcentaje equivalente que no tiene un diagnóstico, ya que los síntomas no son lo suficientemente graves al principio como para que la persona acuda al médico a revisión.
La también líder del Cuerpo Académico de Nutrición y Salud de la Facultad de Medicina adaptó el enfoque de sus investigaciones, abordando en particular, la diabetes mellitus tipo 2, que se ha convertido en un problema de salud pública importante, ya que está estrechamente relacionada con la obesidad y el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
‘La diabetes no es una enfermedad que se herede genéticamente y que da porque te va a dar, más bien es una enfermedad que se adquiere por tener un estilo de vida inadecuado, se puede tener el antecedente familiar, pero no necesariamente desarrollar la patología’, explicó.
Por ende, la académica destacó que la nutrición es un factor importante para la prevención de enfermedades crónico degenerativas, ya que se pueden prevenir hasta cierto grado.
‘Es fundamental concientizar a la ciudadanía sobre la importancia de la prevención, adoptando hábitos saludables desde la infancia’, recalcó la especialista.
Asimismo, en sus investigaciones ha encontrado que existe una deficiencia de ácidos grasos omega-3 y vitamina D en la población de la entidad mexiquense, especialmente en adolescentes y adultos.
‘Uno de sus hallazgos es que el consumo de pescado, que es rico en omega-3, resulta ser bajo, a pesar de la producción local de trucha. Además, la exposición al sol, la cual es la fuente principal de vitamina D, resulta ser limitada’, explicó.
De esta manera, resaltó que para tener una alimentación saludable, la ciudadanía puede apoyarse del consumo de productos de temporada y locales.
Asimismo, cambiar los hábitos alimenticios puede llegar a ser complicado, especialmente cuando se trata de costumbres arraigadas; sin embargo, con educación y ayuda se puede hacer una transición hacia una alimentación más saludable y sostenible.
Actualmente, la académica se encuentra realizando un proyecto de investigación que explora los beneficios de la vitamina D en personas con diabetes, que tendrá una duración aproximada de seis meses. La diabetes provoca una inflamación crónica que puede dañar diversos órganos. El objetivo será determinar si la suplementación con vitamina D puede ayudar a reducir esta inflamación y, por lo tanto, mejorar la salud de los pacientes con diabetes.
Por otra parte, Roxana Valdés, como mujer en la ciencia, ha demostrado que el género no es un obstáculo para el éxito profesional. Su único límite es que a veces se ha encontrado con barreras impuestas por estereotipos, pero con preparación y determinación se pueden superar.
Por último, exhortó a la comunidad universitaria que aspira a adentrarse a la ciencia a que si tiene curiosidad, ganas de aprender, buscar respuestas y ampliar horizontes, la ciencia es un camino apasionante y accesible para todos y todas.