Chiquis, la perrita bolera de los Portales de Toluca
Cada mañana, una chihuahua acompaña a su dueño desde Zinacantepec hasta el Centro Histórico, donde limpia zapatos entre una ciudad que cambia de calzado
Ximena García
Bajo la sombra de los Portales de Toluca, en la esquina de Bravo e Independencia, una perrita chihuahua se ha vuelto parte del paisaje urbano. Se llama Chiquis y, junto a su dueño, Carlos Villalba, ha hecho de la calle su lugar de trabajo.
A diario, ambos llegan desde Zinacantepec, cargando una mochila con betunes, cepillos y tenis relucientes por entregar.
Oficio en transformación
Sin embargo, él se mantiene. Llega temprano, se instala en su esquina habitual, entrega calzado limpio y conserva la fidelidad de quienes aún buscan un buen bolero. Chiquis, desde su sitio, lo acompaña en silencio.




























