Ciclovía en Lerma opera sin señalización ni protección: colectivos
Tras recorrerla, Bicionarias Valle de Toluca y Panther Bike detectaron invasión en el espacio ciclista, baches y basura
Ximena García
Colectivos ciclistas identificaron deficiencias estructurales y operativas en la ciclovía ubicada en avenida Las Partidas, hacia la carretera Toluca-Naucalpan. Entre los principales señalamientos están la ausencia de señalización, delimitadores dañados, obstáculos sobre el carril y tramos invadidos por vehículos.
La revisión fue realizada por Bicionarias Valle de Toluca y Panther Bike como parte de un monitoreo ciudadano de la infraestructura ciclista en zonas metropolitanas. En este caso, el análisis se centró en una vialidad clave que conecta zonas industriales, escolares y comerciales del Valle de Toluca.
Tramos bidireccionales sin control
De acuerdo con el diagnóstico, aunque existe infraestructura en ambos sentidos de la avenida, no hay señalización vertical ni horizontal que indique el uso adecuado de cada carril.
Esto provoca que las personas ciclistas circulen en sentidos contrarios o invadan el arroyo vehicular para evitar obstáculos o cambiar de cuerpo vial, lo que incrementa el riesgo de incidentes.
Los colectivos observaron que esta situación es común a lo largo del trayecto, particularmente en los cruces cercanos a Las Partidas, donde no existen semáforos ni pasos seguros para bicicletas.
Delimitadores rotos y mal ubicados
Otro de los hallazgos fue el deterioro de los elementos de confinamiento. En diversos puntos, los confibicis están rotos, mal posicionados o han sido retirados. Algunas boyas han quedado sueltas o despegadas, lo que representa un nuevo obstáculo para quienes transitan en bicicleta.
En los accesos a la ciclovía tampoco existe una guía clara para incorporarse o salir con seguridad.
La falta de diseño técnico en estas zonas obliga a maniobras bruscas o a circular directamente sobre el arroyo vehicular, sin ningún tipo de protección.
Esta situación, según las colectivas, no solo compromete la funcionalidad de la ciclovía, sino que convierte los propios delimitadores en una fuente de riesgo.
‘Terminan siendo un riesgo por sí mismos, pues obligan a maniobras evasivas que exponen a las personas ciclistas al tránsito vehicular’, denunciaron Bicionarias y Panther Bike en su informe.
Obstáculos, basura y filtraciones de agua
Durante el recorrido se documentaron encharcamientos, acumulación de basura y presencia de motocicletas en la ciclovía. Aunque no se registraron lluvias previas, se identificaron charcos constantes a lo largo de la vía, lo que podría deberse a fallas en el sistema de desagüe.
En los tramos con mayor actividad comercial, enclavados en la zona industrial, también se observaron autos estacionados sobre el carril ciclista y unidades de transporte público que utilizan la infraestructura como zona de ascenso y descenso de pasajeros.
Fin abrupto y sin conexión
En el sentido hacia Paseo Tollocan, la ciclovía termina sin previo aviso ni integración con otra infraestructura vial. El tramo se interrumpe frente a un paso a desnivel, donde las personas usuarias quedan expuestas a una incorporación directa al flujo vehicular, sin alternativas visibles para continuar el trayecto en condiciones seguras.
Aunque en ese punto existe un carril lateral que podría funcionar como continuidad, los colectivos señalaron que no está señalizado ni adaptado para el uso ciclista.
Sin presencia femenina durante el monitoreo
Durante el recorrido, que se realizó en horario vespertino, no se registró la presencia de mujeres usuarias. Integrantes de los colectivos señalaron que este vacío no es anecdótico, sino una manifestación de las condiciones estructurales que desincentivan la movilidad ciclista para mujeres.
De acuerdo con su diagnóstico, la falta de iluminación, los accesos inseguros, la invasión vehicular y la discontinuidad del trayecto configuran un entorno hostil para quienes no se sienten seguras en el espacio público. El diseño vial sin enfoque de género sigue siendo una barrera para la movilidad activa y equitativa.
Este tipo de infraestructura, señalaron, termina siendo excluyente cuando no considera las necesidades diferenciadas de todas las personas usuarias.
‘No vimos a una sola mujer usando la ciclovía, y eso dice más que cualquier cifra. Cuando un espacio no se percibe como seguro, simplemente se deja de usar’, afirmaron integrantes de Bicionarias.
Llamado a las autoridades
Bicionarias y Panther Bike subrayaron la importancia de que esta ciclovía, ubicada en una vía estratégica para la conectividad regional, sea intervenida con criterios de movilidad segura y mantenimiento continuo.
Consideraron que la falta de condiciones básicas de operación y seguridad desincentiva su uso, particularmente entre mujeres y personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte cotidiano.
Plantearon que, sin infraestructura adecuada, los objetivos de accesibilidad, equidad y seguridad vial no pueden garantizarse para quienes optan por una movilidad no motorizada.
































