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Localmartes, 30 de septiembre de 2025

Con ataúd al hombro, cruzan la Toluca-Palmillas donde murió Heriberto

Familiares y vecinos despidieron al ciclista de 25 años; exigieron justicia y un puente peatonal en Ojo de Agua

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Ximena García

El féretro de Heriberto Martínez Flores fue cargado por familiares y amigos a lo largo de la carretera Toluca-Palmillas y cruzó el mismo punto donde el joven ciclista murió el domingo, cuando fue atropellado por un automóvil cuyo conductor huyó sin detenerse.

La escena del ataúd entre la multitud se convirtió en el retrato de la vida cotidiana de Ojo de Agua y San Pablo Autopan, comunidades que todos los días atraviesan la vialidad federal a pie para llegar a su trabajo, a la escuela o al cementerio.

En la casa familiar, debajo de una lona amarilla, se colocaron coronas, fotografías y veladoras para despedirlo; Heriberto tenía 25 años, trabajaba como soldador de lunes a sábado y en ocasiones los domingos, con lo que mantenía a su hija de cinco años.

Tenía muchos planes, pensaba celebrar el cumpleaños de su niña en unos meses, pero con esto todo se interrumpe’, relató su hermano Ricardo Martínez. 

La familia recibió el cuerpo la madrugada del lunes en las instalaciones ministeriales, después de que se dictaminara como causa de muerte un traumatismo craneoencefálico severo.

El cortejo en la carretera

El traslado al panteón reunió a decenas de personas que caminaron detrás del ataúd, algunos portaban paraguas, flores y banderas, todos avanzaron por la misma carretera que los habitantes cruzan cada día esperando un espacio entre los vehículos que circulan a gran velocidad, y que se ha convertido en un punto de riesgo permanente.

El caso de Heriberto se inserta en un contexto más amplio, pues en 2024 el Estado de México registró mil 596 muertes viales, poco más de cuatro al día, y en 2025 se contabilizan ya más de 300 peatones lesionados en la entidad.

Antecedentes y demandas

En abril otro ciclista murió atropellado en el mismo tramo, lo que derivó en protestas y en un acuerdo con las autoridades para colocar reductores de velocidad y un puente peatonal.

Si bien la Junta Local de Caminos instaló los reductores, los vecinos señalaron que dejaron de funcionar, que muchos ya se desprendieron y que los conductores pasan sin frenar. 

Además de que no se construyó el puente, por lo que los vecinos insisten en la necesidad de este tipo de infraestructura, ya que en la zona hay por lo menos tres cruces que recuerdan a víctimas anteriores.

Los coches pasan sin frenar, no los toman en cuenta; los reductores que colocaron ya se botaron y aquí seguimos cruzando igual, jugándonos la vida todos los días’, comentó el hermano de la víctima.

Una vida interrumpida y la justicia pendiente 

Heriberto era el menor de cuatro hermanos; trabajaba, convivía con su hija y pasaba sus descansos en casa, según relató su familia, que lo describió como un joven con planes inmediatos y rutinas sencillas que se quebraron al intentar atravesar la carretera que divide a su comunidad.

El sepelio concluyó en el panteón de San Pablo Autopan y se lamentó que ahora se colocará una nueva cruz junto a la carretera, una más de las que marcan los sitios de accidentes recientes en la Toluca-Palmillas.

Al finalizar, los asistentes reiteraron la exigencia de justicia y la petición de condiciones seguras para peatones y ciclistas, mientras que el conductor responsable del atropellamiento permanece prófugo y la investigación continúa abierta.

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