Especialista llama a evitar dietas extremas tras el maratón Guadalupe-Reyes
Adriana García
Sin castigo y con estrategia
Aparicio explicó que al terminar los festejos de Navidad y Año Nuevo, en muchas personas surge la prisa por “corregir” los excesos o cumplir propósitos radicales de inicio de año, generalmente acompañados de culpa.
“Cada inicio de año se repite el mismo patrón: dietas estrictas, promesas radicales y una sensación colectiva de culpa”, señaló.
Desde su experiencia profesional, sostuvo que la recuperación de la salud no se logra mediante el castigo, sino con una estrategia adecuada y un acompañamiento integral que considere los procesos físicos y emocionales de cada persona.
“El cuerpo es sabio: no necesita extremos, necesita equilibrio. Y ese equilibrio no sólo se logra con lo que comemos, sino con cómo vivimos nuestros días”, afirmó.
Un proceso integral
La especialista recomendó aprovechar el inicio del año para regresar a procesos básicos, como la respiración profunda y consciente, práctica que ayuda a regular el estrés, mejorar la digestión y tomar mejores decisiones.
En materia de alimentación, llamó a dejar de lado la restricción y priorizar la conciencia al comer: hacerlo de forma suficiente, variada y con atención plena.
“Es importante escuchar las señales de hambre y saciedad. La comida también es información para el cuerpo, no un enemigo”, puntualizó.
Otro pilar fundamental es la planeación, ya que organizar comidas, tiempos y espacios reduce la ansiedad y facilita elecciones más saludables. “Cuando planeamos, dejamos de reaccionar y empezamos a decidir”, explicó.
“El cuerpo no fue diseñado para el castigo, sino para el movimiento consciente”, sostuvo.
Finalmente, invitó a las personas interesadas en mejorar su alimentación o estilo de vida a cuidar su cuerpo de forma integral.
“Meditar, dormir mejor, respirar, moverse y comer con respeto pueden transformar mucho más que cualquier plan milagro”, concluyó.































