¿Cuántas preliberaciones ha emitido el poder judicial en lo que va del año?
Se trata de un derecho que permite a las personas sentenciadas continuar su proceso de reintegración fuera del centro penitenciario, se obtiene al demostrar buena conducta
Se trata de un derecho que permite a las personas sentenciadas continuar su proceso de reintegración fuera del centro penitenciario, se obtiene al demostrar buena conducta

Ximena García
Dos mujeres dejaron esta semana el Centro Penitenciario tras recibir resoluciones favorables del Poder Judicial del Estado de México, que les permitieron acceder a beneficios preliberacionales.
En lo que va del año, suman ya 179 casos en los que personas privadas de la libertad obtienen su libertad anticipada o condicional por cumplir los requisitos de ley.
Ambos casos fueron evaluados por un Juez de Ejecución, quien determinó que las sentenciadas habían cubierto parte de la condena, mantenido buena conducta y acreditado un proceso de reinserción.
Además, cumplieron con la reparación del daño y no representan un riesgo para la sociedad, condiciones necesarias para la extinción parcial o total de la pena.
Maribel, de 40 años, obtuvo la libertad anticipada después de haber compurgado cinco años y medio de una condena por violación equiparada, dictada por hechos ocurridos en 2004.
Aunque inicialmente había enfrentado el proceso en libertad, más tarde fue reaprehendida y sentenciada, durante su estancia en prisión, terminó la secundaria, inició la preparatoria y participó en actividades educativas.
Su motivación, dijo, fue el deseo de reencontrarse con su hija, su nieta -a quien aún no conoce- y su esposo, ‘sí se puede, aunque cuesta trabajo’ expresó al salir.
En el segundo caso, Anael recibió el beneficio de libertad condicional tras pasar siete años y ocho meses en prisión. Fue sentenciada a más de 14 años por un delito relacionado con un vehículo robado.
Asegura que fue detenida junto a su entonces pareja y que no supo identificar el riesgo de sus decisiones. Durante su internamiento participó en los programas de psicología, trabajo social y reintegración escolar.
Desde el penal procuró mantener contacto con sus hijos, hoy adolescentes, a quienes planea cuidar de tiempo completo, ‘a las mujeres que siguen dentro, les digo que no pierdan la fe’, señaló.
La libertad anticipada y la condicional son figuras jurídicas previstas en la legislación penal. Aunque permiten salir del penal, quienes las obtienen deben sujetarse a un plan de actividades, solicitar permiso para cambiar de domicilio y mantenerse bajo supervisión judicial.
El Poder Judicial del Estado de México reiteró que estas decisiones forman parte de una visión de justicia humanista, que privilegia la reinserción cuando se acredita que la persona ha transformado su conducta y tiene un proyecto de vida fuera del encierro.