Desaparición de mujeres: el reto que persiste en el Estado de México
A pesar de la implementación de dos Alertas de Violencia de Género en la última década, el Estado de México continúa concentrando el mayor número de personas desaparecidas en el país. Miles de casos corresponden a mujeres, principalmente adolescentes y jóvenes.
Michelle Sánchez
Municipios con mayor número de casos
La incidencia de desapariciones no se distribuye de manera uniforme en el territorio estatal. Los registros oficiales ubican a municipios metropolitanos y densamente poblados entre los que concentran el mayor número de reportes.
Toluca, Ecatepec, Naucalpan, Nezahualcóyotl y Chimalhuacán destacan entre las demarcaciones con más casos registrados, zonas que además presentan altos índices de violencia y actividad delictiva.
Especialistas y colectivos señalan que factores como la densidad poblacional, la desigualdad social, la movilidad urbana y la presencia de redes criminales generan condiciones que facilitan tanto la desaparición como las dificultades para localizar a las víctimas.
Alertas de género bajo cuestionamiento
Cuatro años después, en 2019, se emitió una segunda alerta enfocada específicamente en la desaparición de niñas, adolescentes y mujeres, con el objetivo de fortalecer la búsqueda inmediata y mejorar la coordinación institucional.
Para organizaciones civiles y colectivos de familiares, las cifras reflejan la limitada efectividad de los mecanismos de alerta, que si bien han generado diagnósticos y protocolos, no han logrado frenar el fenómeno ni garantizar investigaciones eficaces.
Colectivos asumen la búsqueda
Diversos informes de organizaciones civiles y organismos de derechos humanos han documentado deficiencias estructurales en la atención institucional de los casos de desaparición de mujeres.
Verónica Macías, integrante del colectivo Mariposas Buscando Corazones, explicó que las desapariciones de mujeres en la entidad no pueden analizarse de manera aislada.
La activista agregó que este fenómeno también se relaciona con delitos como la trata de personas, la explotación sexual y otras formas de violencia de género que operan en distintas regiones del estado.
Un reclamo que continúa
En el marco del Día Internacional de la Mujer, colectivos feministas y organizaciones civiles han reiterado que la desaparición de mujeres representa una de las expresiones más extremas de violencia de género en la entidad.
A diez años de la primera alerta y a cinco de la segunda, el principal reclamo sigue siendo el mismo: políticas públicas efectivas, investigaciones con perspectiva de género y justicia para las víctimas y sus familias.
Mientras tanto, las cifras continúan creciendo y colocan al Estado de México como el epicentro nacional de una crisis que, pese a los mecanismos institucionales implementados, permanece sin solución.



























