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Localviernes, 1 de agosto de 2025

Desplazados en El Mamey, en Tejupilco, siguen sin casa tras deslave

A casi un año del deslave que obligó a evacuar a más de 120 familias en El Mamey, Tejupilco, las viviendas permanecen abandonadas y la promesa de nuevas casas sigue sin cumplirse. Vecinos sobreviven con apoyos mínimos, viven dispersos y aún siembran maíz para no quedarse sin alimento.

Rodrigo Miranda

Solo estamos esperando que nos corran’, expresó un vecino de la comunidad de El Mamey, quien, junto a otras 120 familias, fue desplazado hace casi un año tras un deslave provocado por fuertes lluvias.

Estamos regados en poblaciones cercanas con casas prestadas de familiares, compadres o amigos. Aun así, algunos seguimos viniendo de vez en cuando’, relató el delegado Juan Ruiz Jiménez, quien acompañó a El Sol de Toluca durante el recorrido.

Recordó que, a diez meses del deslave, las familias continúan esperando la promesa que les hizo la gobernadora Delfina Gómez Álvarez: una casa nueva.

Contexto: la noche que todo cambió

Fue en la noche, solo escuchábamos que el río arrastraba piedras. Nadie salió de su casa, y cuando amaneció estábamos prácticamente incomunicados’, recordó otro vecino.

Las familias desplazadas se refugiaron en comunidades como El Platanal, El Sauz y El Limón, en casas prestadas por conocidos y familiares.

Casas vacías, tierras activas

Aunque sus hogares están abandonados, algunos vecinos siguen visitando El Mamey para cuidar animales o cosechar. Es el caso de doña Josefina Vargas, quien regresa con frecuencia para cuidar a sus borregos y chivos.

Cuando se nubla, corremos antes de que llueva, porque nos dijeron que es peligroso. La tierra está toda cuarteada y hay muchas grietas’, contó sentada bajo la sombra de un árbol, mientras tejía.

También ella recuerda la promesa de la gobernadora: ‘nos dijo que nos iban a dar casa’.

Llamado de auxilio al gobierno estatal

Ante la falta de respuestas, el delegado Juan Ruiz Jiménez hizo un llamado urgente al gobierno estatal y municipal para atender a las 120 familias desplazadas.

He intentado hablar con el presidente municipal para que me ayude a contactar a la gobernadora y recordarle la promesa’, declaró.

Aunque los terrenos para reubicar a las familias ya fueron asignados, la construcción no ha comenzado.

Algunos están recuperando material de las casas dañadas para empezar, pero no tienen dinero’, dijo Ruiz.

Durante el recorrido, un vecino rescataba bloques con ayuda de un caballo para llevarlos a El Sauz, a cinco kilómetros de distancia. ‘El trayecto es largo, pero hay que aprovechar lo que se pueda’, señaló.

La milpa como sustento

Nos podemos quedar sin casa, pero no sin comer’, expresó otro habitante, mientras mostraba los sembradíos de maíz que aún se mantienen en la zona.

Aunque inicialmente no se les permitió sembrar, las autoridades accedieron bajo ciertas condiciones. ‘Nos dejaron hacerlo de forma escalonada, y así sobrevivimos’, concluyó el delegado.

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