Edomex tiene alto potencial solar, pero pocas viviendas usan paneles solares
Adriana García y Ximena García
La radiación solar se mide en kilowatts hora por metro cuadrado al día. Aunque suene técnico, significa simplemente cuánta energía recibe una superficie en 24 horas.
¿Cuánto sol recibe realmente el Edoméx?
En términos prácticos, cada metro cuadrado de techo mexiquense recibe suficiente energía como para producir electricidad útil durante varias horas al día durante casi todo el año.
El sol no se va a acabar
Del laboratorio al techo de casa
¿Qué es la generación distribuida?
La generación distribuida significa que la electricidad no proviene únicamente de grandes centrales, sino también de hogares y pequeños negocios que producen energía en sus propios techos.
Posteriormente, la Ley de la Industria Eléctrica estableció el marco legal que regula la interconexión de estos pequeños generadores a la red de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El crecimiento solar en México
Esa reducción permitió que la tecnología dejara de ser exclusiva de proyectos industriales y comenzara a instalarse en viviendas.
Mucho consumo, poca adopción en el Edoméx
El contraste aparece al revisar el consumo eléctrico. De acuerdo con la Secretaría de Energía, el Estado de México es el principal consumidor de electricidad del país, con 8.63% del total nacional.
La CFE tiene 46.6 millones de clientes en México y alrededor de 5.5 millones se encuentran en territorio mexiquense. De ellos, 94% corresponde a viviendas.
Sin embargo, solo 11 mil casas cuentan con paneles solares instalados. Es decir, menos de 1% de los usuarios residenciales del estado ha incorporado esta tecnología.
En una entidad con alta radiación solar y el mayor consumo eléctrico del país, la adopción aún es limitada.
Cómo funciona un panel solar en una casa común
Un panel solar está compuesto por varias celdas de silicio. Cuando la luz incide en ellas, se produce el desplazamiento de electrones y se genera corriente eléctrica.
La electricidad producida es corriente directa, como la de una batería. Un equipo llamado inversor la convierte en corriente alterna, que es la que utilizan los electrodomésticos.
La “bolsita” de energía y el contrato con CFE
“Es como tener una bolsita de energía. En los meses con más sol generas más de lo que consumes y ese saldo se acumula. Luego, cuando llega la temporada de lluvias o tienes mayor consumo, utilizas ese saldo”, explicó Lozano.
El balance se realiza en cada periodo de facturación. Si el sistema está bien dimensionado, el recibo puede reducirse a los cargos fijos por uso de red y alumbrado público.
“Sí puedes cubrir 100% de tu consumo y hasta más, siempre que tengas espacio suficiente y el cálculo sea correcto”, señaló el especialista.
Costos y recuperación de inversión
En el Valle de Toluca, una instalación residencial promedio de cuatro paneles ronda entre 40 mil y 45 mil pesos. El monto depende del tipo de inversor, las protecciones eléctricas y las condiciones del techo.
En hogares donde el recibo bimestral supera los dos mil o tres mil pesos, el retorno de inversión puede alcanzarse en aproximadamente cinco años. Después de ese periodo, el ahorro se convierte en beneficio directo.
A través de opciones como Mejoravit, los derechohabientes pueden solicitar recursos para obras que reduzcan el gasto en servicios, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por el instituto.
Lo que dicen quienes ya dieron el paso
Mariana Torres decidió instalar 14 paneles después de varios bimestres por arriba de tres mil pesos.
“Al principio dudamos porque era mucho dinero. Pero cada vez que llegaba el recibo nos dábamos cuenta de que seguíamos pagando más. Desde que pusimos los paneles el recibo se quedó en 60 pesos. Sí se nota el ahorro”.
Un empresario de la región que instaló paneles en su negocio estima que redujo más de 30 mil pesos mensuales en consumo eléctrico.
“Cuando haces cuentas y ves lo que pagabas cada mes entiendes que sí funciona. El ahorro empieza desde el primer recibo”.
Ajustes en precios y efecto de los aranceles
Aunque los costos de los sistemas solares han disminuido de manera significativa en la última década, el mercado no es ajeno a las tensiones comerciales internacionales.
Una parte importante de los componentes, desde paneles hasta inversores y estructuras de aluminio, proviene del extranjero.
Fabián Lozano advirtió que el contexto comercial actual podría reflejarse en ajustes de precios.
“Dependemos mucho de componentes que vienen de Asia, sobre todo de China. Si se aplican aranceles o suben los precios del aluminio y del cobre, el costo de instalación puede incrementarse entre 10 y 15%”.
El especialista sostuvo que, aunque ese posible aumento no anula la viabilidad del sistema, sí puede modificar los tiempos de recuperación de inversión, especialmente en viviendas con consumos moderados.
“Si antes el retorno era de cinco años, con un ajuste de precios podría extenderse algunos meses más. No cambia el modelo, pero sí impacta en la decisión de quienes están evaluando instalar”.
Aun así, considera que la tendencia de adopción no se detendrá.
“La tecnología ya se consolidó. Incluso con ajustes, sigue siendo más accesible que hace diez años”.
Entre el potencial y los techos que aún no generan
El Edomex concentra el mayor consumo eléctrico del país y se encuentra entre las entidades con mejor promedio de radiación.
La tecnología existe desde el siglo XIX, el marco legal permite la interconexión formal y los costos han disminuido de manera considerable. Y, aun así, menos de 1% de las viviendas mexiquenses produce su propia electricidad.
El sol que llega cada mañana al Valle de Toluca es el mismo que permitió a un joven científico francés descubrir el efecto fotoeléctrico hace casi dos siglos. La diferencia hoy no es la cantidad de luz disponible, sino cuántos techos deciden convertirla en energía.
Edoméx le apuesta a energías limpias y renovables
La especialista en tecnología e ingeniería ambiental acreditada en la Norma 0, 18 y 19 estatal, Lucero Salazar sostuvo que se podría tener un ahorro de hasta el 5% en facturación por concepto de electricidad, con el uso de celdas solares.
La también presidenta de la Asociación Civil, Todos Somos Ecomunidad, explicó que estas iniciativas también contribuyen en mejorar la calidad del aire ante la disminución de emisiones de dióxido de carbono en la atmosfera.
“Independientemente de las energía que se empleen es importante pensar en disminuir la huella de carbono, el ahorro de energía eléctrica es algo básico como desconectar aparatos que no estén en uso”.



































