El maíz mexiquense en alerta: 40% menos siembra en la zona norte
Michelle Sánchez
Promesas que no llegaron al campo
Seguros insuficientes frente a pérdidas millonarias
“Hemos escuchado propuestas de seguros con monitoreo vía satélite y modelos meteorológicos, pero no contemplan variables específicas del Estado de México, como la altitud. Sin parámetros adecuados, no sirven”, sostuvo Sánchez Cruz.
A ello se suma que las aseguradoras plantean cobrar entre 12.3% y 14.5% del valor total de la producción anual. Para muchos campesinos, sembrar se ha convertido en una apuesta de alto riesgo financiero.
Tres años de caída continua
La contracción no es coyuntural. Desde 2023, el campo mexiquense enfrenta una tendencia descendente.
“Hay mucho desánimo. Muchos compañeros ya dijeron que no sembrarán maíz y que esperarán para cambiar a otro grano, como avena. Otros tienen su maíz almacenado y lo venden al tanteo o con los coyotes”, añadió Sánchez Cruz.
Un impacto que rebasa lo agrícola
La reducción de 80 mil hectáreas de maíz nativo no es sólo una cifra productiva. Significa menos ingresos para comunidades rurales, menor dinamismo económico regional y mayor presión sobre la autosuficiencia alimentaria estatal.




























