El tren esperado por 12 años arrancó entre filas, dudas y tarjetas
Doce años después del anuncio oficial, el Tren Interurbano México–Toluca inició su operación total este 2 de febrero. El estreno estuvo marcado por largas filas, falta de taquillas y desconcierto entre usuarios que, en pleno día festivo, enfrentaron cambios no previstos en el sistema de acceso.
Rodrigo Miranda
Al preguntar qué ocurría, la respuesta fue simple y frustrante: no había taquillas. Sin otra opción, doña Amparo se formó. “Yo no voy hasta Observatorio, pero como no tengo tarjeta y no hay taquilla, tengo que hacer fila. Mejor me hubiera ido en autobús”, reclamó en voz alta.
Así comenzó el día para cientos —quizá miles— de usuarios que, en este lunes festivo, necesitaban trasladarse a la capital del país y optaron por el Tren Interurbano México–Toluca, cuyo servicio completo hasta Observatorio inició hasta después de las 16:00 horas.
“Nos hubieran avisado para cargarle antes a la tarjeta. Yo sí tengo, pero ya no tenía saldo. Mejor ya no voy a la CDMX”, comentó Roberto Rosas, vecino de Toluca, quien había planeado aprovechar el día de asueto.
En los alrededores de la estación, taxis y algunas líneas de transporte alternativo aprovecharon la confusión para intensificar su promoción de rutas. En contraste, en las estaciones de Metepec y Lerma la afluencia se mantuvo dentro de lo habitual, con filas que no superaron las 10 personas.
Hasta las 14:00 horas de este lunes, las estaciones de Zinacantepec y Toluca Centro seguían registrando filas y solicitudes de información. Entre los usuarios persiste la inquietud de lo que podría ocurrir este martes, cuando se reanuden al cien por ciento las actividades escolares y laborales.




























