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Localviernes, 4 de julio de 2025

Exigen justicia por Natalia y víctimas de violencia en Valle de Toluca

Colectivas denuncian que los casos han aumentado por la presencia de drogas y criminales

Ximena García

La movilización, convocada por colectivas como Sombras Libres y Mamá Está Contigo, recorrió este viernes las calles de Xonacatlán y Otzolotepec para exigir justicia y respuestas urgentes frente al abandono institucional.

Natalia, la más reciente

Natalia tenía 14 años. Desapareció el 27 de junio en Xonacatlán y fue localizada sin vida en Otzolotepec. Su caso volvió a encender las alarmas de un entorno marcado por la violencia familiar, los abusos sexuales y la impunidad. 

Tenemos demasiados casos y muchos están invisibilizados. Si no exigimos ahora, esto no va a parar’, advirtió la vocera de la colectiva, Vianey Maya. 

Violencia estructural en el norte del Valle de Toluca

La periferia del Valle de Toluca, particularmente en su zona norponiente, ha sido reconocida por autoridades y estudios académicos como una región afectada por la presencia de células criminales. 

Estas organizaciones no solo controlan territorios, también empujan a jóvenes al consumo de sustancias y a dinámicas delictivas.

De acuerdo con el Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones, el aumento en el uso de drogas entre adolescentes es un fenómeno que ya se reconoce como factor de riesgo en la generación y reproducción de la violencia. 

La más reciente evaluación del organismo, difundida en abril de este año, muestra que los municipios del Valle de Toluca concentran una alta demanda de atención por consumo de alcohol, marihuana e inhalantes, sobre todo entre menores de 25 años. 

El informe subraya que existe una correlación directa entre el consumo de sustancias y las conductas agresivas al interior de las familias, especialmente cuando no existen redes de apoyo ni acompañamiento institucional.

Cuando el entorno familiar ya no es seguro

Un diagnóstico elaborado por el Consejo Estatal para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, publicado en 2024, advierte que el consumo problemático de sustancias incrementa los episodios de violencia física, emocional y patrimonial

Además, señala que, en zonas con alta presencia de crimen organizado, como los son las regiones boscosas de Xonacatlán y Otzolotepec, las agresiones suelen escalar con mayor rapidez debido al control territorial que ejercen las redes delictivas.

El impacto de este contexto ya se vive entre las familias. Hace apenas dos semanas, una menor en situación de riesgo envió su ubicación en tiempo real para pedir ayuda. 

A pesar de la alerta, ni la policía municipal ni la célula de búsqueda del municipio acudieron. 

La menor fue localizada después, víctima de abuso sexual. Es por ello que colectivas locales coinciden en que este tipo de omisiones son frecuentes y reflejan un patrón institucional de indiferencia.

De la exigencia a la memoria

Durante la marcha, las participantes exigieron mayor vigilancia, una célula de búsqueda operativa de forma permanente, cuerpos de seguridad capacitados en atención a víctimas y mecanismos reales de prevención. 

Pero también dejaron claro que el problema no se reduce a la seguridad pública. La violencia se está incubando en entornos familiares fracturados, atravesados por la pobreza, la falta de oportunidades y la presencia constante de drogas y armas.

Es por ello que salieron a alzar la voz, acompañadas también por madres de víctimas de feminicidio.

‘Nos falta Natalia’ y ‘A los 14 se sueña, no se entierra’ fueron algunas de las frases que se repitieron en voz alta y en las paredes del edificio.

Antes de retirarse, las colectivas lanzaron un llamado a las autoridades. 

Queremos gritar y exigir seguridad para todas. Porque cuando no hay justicia, caminamos nosotras

Una exigencia que va más allá de un caso

La jornada no fue solo un reclamo por el caso de Natalia, en el que ya hay tres detenidos, uno de ellos su exnovio, sino una denuncia profunda de las condiciones que permiten que niñas y mujeres vivan y mueran en contextos de violencia estructural. 

Las colectivas advirtieron que seguirán en las calles mientras el Estado no garantice ni verdad, ni justicia, ni condiciones mínimas para una vida libre de violencia.

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