Rodrigo Miranda
‘Necesitamos 20 mil pesos mensuales o si no nos llevamos a su pastor’, fue la amenaza que recibió la encargada de un templo en Ixtlahuaca. El caso refleja el incremento de llamadas de extorsión en la zona norte del Estado de México, que ahora alcanzan también a asociaciones religiosas y escuelas.
De acuerdo con denuncias ciudadanas, en los últimos días las extorsiones ya no se dirigen únicamente a comercios, sino también a comunidades religiosas y centros educativos.
Amenazas con información en tiempo real
Una de las víctimas relató que recibió una llamada en la que se identificaron como integrantes de un grupo delictivo y le exigieron 20 mil pesos, bajo amenaza de llevarse al pastor. Los extorsionadores le dieron detalles en tiempo real sobre quienes se encontraban dentro del templo, lo que generó mayor alarma.
Aunque la policía desplegó un operativo en la zona, no se logró detener a los responsables. El hecho provocó preocupación entre asociaciones religiosas que operan en la región.
Directivos escolares, también bajo presión
El fenómeno alcanzó a directivos de jardines de niños y primarias. Según testigos, recibieron llamadas en las que se les exigía entregar parte del dinero recaudado por inscripciones.
‘Estas personas hablaron con la directora de un jardín de niños y nos dijo que le pidieron una parte de lo que los padres de familia aportan. Ella colgó, pero ahora tienen miedo’, relató un denunciante bajo anonimato.
Posible relación con operativos recientes
Algunos afectados vinculan el repunte de extorsiones con el ‘Operativo Liberación’, realizado recientemente en la zona norte, donde autoridades desarticularon redes criminales que controlaban la venta de materiales de construcción y otros productos como carne de pollo.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) clausuró más de cuatro casas de materiales, minas y negocios en 14 municipios, entre ellos Ixtlahuaca, Atlacomulco, Jocotitlán y Acambay.