Lendaly Elizalde
La ausencia de puentes peatonales en las avenidas principales de Chalco no parece inquietar a muchos vecinos. Desde hace décadas, cruzar entre los autos se volvió parte de la vida cotidiana, incluso cuando implica correr para esquivar vehículos en calles de alto flujo.
Con la inauguración del Trolebús Chalco-Santa Martha, esta problemática se volvió más evidente. Antes, algunos podían esperar a que los coches se detuvieran; ahora, con la nueva ruta trazada, detener el tráfico local es cada vez más complicado.
Cruces inseguros en zonas sin semáforos ni pasos de cebra
Durante un recorrido de El Sol de Toluca desde la zona limítrofe de Chalco con la México-Cuautla (donde también se ubica la terminal del Trolebús) se constató que los peatones deben cruzar entre automovilistas, sin semáforos ni señalizaciones viales.
Fue hasta la construcción de la estación Amalinalco que los vecinos de colonias aledañas contaron con una alternativa más segura: los torniquetes de acceso a la estación fueron colocados en una zona elevada, lo que permite cruzar por un paso peatonal elevado.
‘Ni modo, toca cruzarse’: los riesgos normalizados
‘Ya nos acostumbramos a pasar así, los carros también ya saben que aquí se cruza la gente y pues ni modo, toca cruzarse. Hay hasta franeleros que detienen el tráfico para que podamos pasar; y sí ha habido accidentes, pero pues es el riesgo que uno corre’, comentó José, un habitante de la zona.
En la avenida Cuauhtémoc Poniente, que conecta el centro del municipio con la carretera federal México-Cuautla, existe solo un puente peatonal (en malas condiciones) para cruzar esta vialidad intensamente transitada.
Puentes deteriorados y sin mantenimiento
De acuerdo con información de la Junta Local de Caminos, hasta 2024 existían 462 puentes peatonales en el Estado de México. De ellos, 369 (cerca del 80%) requerían mantenimiento.
En un tramo de más de un kilómetro, donde hay hospitales, escuelas y restaurantes, no hay puentes peatonales disponibles, por lo que estudiantes, adultos mayores y padres de familia deben arriesgarse a cruzar entre el tráfico.
Los adultos mayores, los más vulnerables
Aunque en algunas esquinas se han instalado pasos de cebra con semáforos (sobre todo cerca de las estaciones del Trolebús), la distancia entre uno y otro provoca que la mayoría de los peatones cruce por donde puede.
Las personas mayores son las más afectadas. Por su ritmo de caminata más lento, les resulta más peligroso esquivar los autos que rara vez se detienen.
No obstante, algunos adultos mayores consultados por El Sol de Toluca dijeron que, aunque hubiera puentes, no los usarían.
‘¿Para qué?, si algunos no podemos ya subir escaleras tan fácil, ya estamos acostumbrados a vivir así. Llevo viviendo aquí 40 años y siempre ha sido igual. A lo mejor sí son necesarios, pero conozco a mi gente: no los van a ocupar’, explicó el señor Roberto.
Puentes inseguros también por la delincuencia
El único puente peatonal visible durante el recorrido fue en la colonia Chalco Centro. Está oxidado y visiblemente deteriorado. Algunos vecinos aseguran que prefieren cruzar corriendo por abajo que usarlo, pues durante la noche ha sido escenario de asaltos.