Inicia la Feria del Pulque en Jiquipilco; esperan más de 70 mil visitantes
Productores, artesanos y familias se reúnen en torno a una de las bebidas más emblemáticas del Valle de México; la celebración busca preservar la tradición pulquera y fortalecer la economía local
Michelle Sánchez
Pulque, gastronomía y tradición
Entre música, color y ambiente festivo, los asistentes recorren decenas de puestos donde se ofrece pulque natural y curados de distintos sabores, además de antojitos mexicanos, comida tradicional y productos elaborados por artesanos locales.
Durante la inauguración, el presidente municipal de Jiquipilco, Antonio Escobar Félix, destacó que este evento permite preservar la tradición pulquera que distingue al municipio, al tiempo que impulsa el turismo y la economía local.
Un municipio con vocación pulquera
Jiquipilco es reconocido por sus extensos magueyales, que forman parte del paisaje del norte mexiquense y de la identidad de sus comunidades rurales.
Para muchas familias de la región, la producción de pulque continúa siendo una actividad heredada de generación en generación, lo que convierte a esta bebida en un símbolo cultural y económico para el municipio.
Actividades para toda la familia
El ambiente familiar es uno de los rasgos distintivos de la feria. Niños, jóvenes y adultos participan en actividades recreativas mientras los productores comparten la historia y el proceso detrás de la elaboración de esta bebida tradicional.
Impulso a la economía local
Además de promover una tradición profundamente arraigada en la cultura mexicana, la feria representa una importante derrama económica para comerciantes, restauranteros y artesanos locales.
Muchos coinciden en que la Feria del Pulque se ha convertido en un escaparate para difundir la riqueza gastronómica y cultural del municipio, además de atraer turismo a la región.
Con una programación que incluye conciertos, actividades culturales y una amplia oferta gastronómica, el evento continuará durante los próximos días en un ambiente donde la tradición, la convivencia familiar y el sabor del pulque son los grandes protagonistas.
Para muchos visitantes, asistir a la feria se ha convertido en una tradición anual que permite reconectar con las raíces culturales del campo mexiquense y celebrar una bebida que, pese al paso del tiempo, sigue siendo parte esencial de la identidad de la región.




























