Juguetes sexuales, entre mitos, mercado y educación
Especialistas llamaron a informarse sobre materiales, uso y alcances ante el aumento de su demanda por el Día del Amor y la Amistad
Ximena García
Aunque su presencia en tiendas físicas y plataformas digitales es cada vez mayor, persisten ideas erróneas sobre su función, sus efectos y el perfil de quienes los utilizan.
¿Generan dependencia o pérdida de sensibilidad?
Otro de los mitos más extendidos es que su uso frecuente provoca dependencia o impide alcanzar el orgasmo sin estimulación mecánica. Reyes explicó que puede existir una disminución momentánea de sensibilidad por la intensidad de la vibración, pero no una afectación permanente.
“No es que te vaya a quitar la sensibilidad de por vida. Puede haber un entumecimiento momentáneo por la intensidad, pero el cuerpo vuelve a su estado normal. Si después alguien siente que solo puede llegar al orgasmo con el juguete, tiene más que ver con hábitos que con una incapacidad física”.
En casos de anorgasmia, disfunción eréctil o dolor durante la penetración, subrayó que no se trata de autorrecetarse un dispositivo, sino de buscar acompañamiento profesional para identificar el origen del problema.
“Sí pueden tener un uso terapéutico, pero con acompañamiento. Primero hay que averiguar qué está pasando, porque pueden influir factores emocionales, estrés, enfermedades o falta de información”.
Materiales, seguridad y compra informada
En cuanto a los riesgos físicos, la recomendación es verificar las especificaciones del producto y optar por materiales seguros. La sexóloga sugirió elegir artículos elaborados con silicona grado médico y adquirirlos en establecimientos formales que detallen sus características y modo de uso.
Sobre los llamados vigorizantes o retardantes, advirtió que su efecto puede estar relacionado con la expectativa de quien los consume y que, ante dudas sobre el desempeño sexual, es preferible acudir a orientación especializada.
Mujeres encabezan las compras en Metepec
Desde el ámbito comercial, Massi, asesora en una tienda especializada en Metepec, observó que el perfil de las personas compradoras ha cambiado en los últimos años. Señaló que cada vez llegan más mujeres con información previa y mayor seguridad al momento de elegir.
“Últimamente sí llegan más libres y con mucha confianza. Buscan algún juguete o producto que las haga sentir mejor y disfrutar más”.
Explicó que entre los artículos más solicitados se encuentran succionadores, vibradores multizona y dispositivos a control remoto.
El gasto promedio, indicó, oscila entre 600 y 700 pesos, y con frecuencia se complementa con lubricantes o productos de limpieza.
También destacó que, aunque muchas personas revisan opciones en internet, prefieren acudir a la tienda para conocer materiales, tamaños e intensidades antes de tomar una decisión. Además, sostuvo que los hombres comienzan a comprar más artículos, incluida la lencería para ellos.
Información para decidir sin culpa
Para la sexóloga Karimme Reyes, el eje central es la educación sexual ya que considera que el acceso a información clara permite tomar decisiones informadas y reducir la vergüenza asociada a estos productos.
“La información es poder. Mientras más informada esté una persona, más fácil es quitarse prejuicios y decidir desde el conocimiento, no desde la culpa”.
El llamado fue a informarse, revisar la calidad de los materiales y entender que la sexualidad forma parte de la salud integral, más allá de mitos y tabúes.






























