Lomitos que pagan colegiatura: la historia de un estudiante emprendedor
Entre cerros, correas y horarios de clase, un estudiante de Psicología de la UNAM encontró en el paseo de mascotas un empleo flexible para solventar gastos y continuar su formación profesional
Fernando Solís
A sus 20 años de edad, Ismael Durán cursa el sexto semestre de la carrera en el campus Iztacala en el municipio de Tlalnepantla, jamás ha tenido algún tipo de beca como estudiante.
“No he tenido la oportunidad de conseguir una beca, pero prefiero mantenerme ocupado que preocupado, y por eso desde hace ocho meses, me dedico al paseo de perritos”, externó.
Una opción de medio tiempo
“Fueron las dos cosas, primero la necesidad de solventar gastos como pasajes y materiales de la escuela, y ya con el tiempo, pues me gustó pasear perros, conocerlos y como parte de mi carrera ver las actitudes de las personas hacia estos animalitos”, refirió.
Jornadas entre naturaleza
“Es una experiencia muy bonita, porque uno aprende a conectarse con los animales. Uno a veces no tiene esa conexión o esa empatía con los seres que no tienen conciencia, es paseando justamente donde uno se da cuenta de lo qué realmente son”, expresó.
Señaló que en comparación con otros empleos informales, el tiempo que dedica a los pasos de mascotas está bien remunerado y además es una actividad que aprendió a disfrutar.
Responsabilidad y tolerancia
Mientras Ismael platica, “Rufus” un perro de la raza Husky hace de las suyas y de inmediato Ismael saca una bolsa de plástico y recoge las heces.





























