Mantienen vigilancia por huachicoleo de agua en El Pirame
Vecinos protestan en silencio, no hay bloqueos, solo quienes observan que no haya pipas saqueando, denuncian saqueo en Ocoyoacac
Ximena García
Dicen que no están en protesta, que no es un plantón y tampoco han impedido el tránsito normal.
‘Estamos resguardando el agua de nuestra comunidad’, dice uno de los hombres que vigila la entrada del camino principal.
Lo hacen sin confrontaciones, sin alterar el tránsito, pero con una convicción que se ha solidificado tras décadas de abuso.
Tres décadas de saqueo
No es una sospecha, dicen. Lo vieron, lo viven. Han contado hasta 150 pipas al día que salen de un mismo punto, detrás del centro de la comunidad.
La vialidad, antes destinada al tránsito local, quedó dañada por el peso constante del transporte.
Un pueblo sin agua
Mientras tanto, dentro de las casas, los grifos dejaron de correr. En algunos hogares, simplemente no hay agua. Son las mujeres quienes primero lo notaron.
Ya no hubo agua para lavar, ni para cocinar. Ni siquiera para los servicios básicos. Por eso ahora hay mujeres, niños, ancianos, todos resguardando los accesos a la comunidad.
No lo hacemos por nosotros, lo hacemos por nuestros hijos, por nuestros nietos. No podemos permitir que esto siga
La organización comunitaria
‘Durante años acudimos al comisariado y a otras instancias, pero nunca actuaron. Hoy estamos aquí, sin más protección que la fuerza de nuestra comunidad’.
Exigen consecuencias
No buscan culpables por nombre, no quieren confrontar a nadie.
La autoridad sabrá lo que le toca hacer. Nosotros ya hicimos lo nuestro. Solo queremos justicia y orden
Además, señalaron que su movimiento ha recibido ataques. En los primeros días, algunas pipas intentaron pasar a la fuerza, por lo que tuvieron miedo. Saben que enfrentan intereses grandes, pero no se moverán.
Un llamado a otras comunidades
El Pirame quiere sentar un precedente y que otros barrios, colonias y pueblos se organicen pues el saqueo de agua en Ocoyoacac no es exclusivo de su zona ejidal.
Esto no es para nosotros, es para todos. El agua se está acabando. El abuso no puede continuar
Desde que comenzó la vigilancia, detectaron que los camiones ya intentan cargar en una localidad vecina, El Pedregal.
En ese sentido, reconocieron que buscan que su esfuerzo impulse cambios en la ley, en la vigilancia, en la forma en que se protege el agua en el Estado de México.
Sin respuesta, no se moverán
‘Hasta que nos den respuesta. Hasta que el gobierno nos diga que esto se terminó, aquí vamos a seguir’. Solo observan, anotan, cuidan.
Los vecinos de El Pirame no quieren volver a ver una caravana de pipas cruzar sus calles con el agua que les falta en casa. No quieren migajas de su propio pozo. Quieren, afirman, vivir con dignidad.
































