Más allá de los tamales: qué significa realmente el Día de la Candelaria
La Iglesia católica recuerda este 2 de febrero la presentación del Niño Jesús en el templo, una tradición cargada de simbolismo que va más allá de las velas y los tamales, explicó el vicario general de la Diócesis de Toluca, Antonio Hurtado Carmona.
Rodrigo Miranda
Las velas: símbolo de la luz que ilumina al mundo
Durante la ceremonia, los fieles acuden a los templos con velas encendidas, un signo que representa a Jesús como la luz que viene a iluminar al mundo y a manifestar valores fundamentales como la paz, la justicia y la misericordia.
“Las velas en las manos de los creyentes son una expresión de fe, de reconocimiento de Cristo como la luz que guía la vida de las personas”, señaló el vicario general.
El Niño Dios, presentado como niño
“No es malo que se mezclen otros elementos que no sean cristianos, pero la vestimenta del Niño Dios debe ser de niño y no de ángel, de santo o incluso de futbolista”, puntualizó.
Tamales y fe: una mezcla que no contradice
“La intención principal es reconocer en Jesús al Hijo de Dios que ha venido a dar vida y luz al mundo”, enfatizó.
Una invitación a la reflexión personal
“Así como adornan la imagen, dediquen tiempo a la oración, a la confesión y a la participación en la misa, para adornar la imagen de Dios que es cada uno de nosotros”, concluyó.

























